El mercado accionario argentino en una etapa de transición
Con un dólar que se mantiene estable, tasas reales aún algo elevadas y un riesgo país que se mueve sin grandes sobresaltos, el mercado accionario argentino atraviesa una etapa de transición. Lejos del rally explosivo que siguió al cambio de escenario político, el S&P Merval ingresó en una fase de leve suba en dólares, donde las alzas dejaron de ser generalizadas y el foco volvió a ponerse en los fundamentos de cada sector y de cada empresa.
En ese contexto, IEB Research presentó en su último Argentina Weekly una cartera de acciones argentinas con un sesgo deliberadamente conservador. La estrategia no apunta a maximizar retornos en el corto plazo, sino a ordenar el riesgo, priorizar compañías líquidas y posicionarse en sectores que puedan capturar una mejora gradual del escenario macro si se consolidan algunos de los equilibrios actuales.
La lectura de fondo es que el equity argentino continúa condicionado por la dinámica del riesgo país, pero empieza a mostrar valor relativo frente a otros activos, especialmente si se mira el mediano plazo y se evita la concentración excesiva.
Un mercado que no está caro
Según el análisis de IEB, el principal condicionante de la renta variable local sigue siendo el riesgo país, que se mueve en torno a los 500–550 puntos básicos. Ese nivel explica por qué, pese a la acumulación de reservas del BCRA y a una inflación que desacelera, las acciones no lograron una recomposición más agresiva en dólares.
La consecuencia de este escenario es una subvaluación relativa de las acciones argentinas, particularmente en los sectores con mayor peso en el índice, como Oil & Gas y Bancos, que vienen mostrando un desempeño más débil frente a otros segmentos que ya capturaron parte de la mejora macro.
Para IEB, esta situación no invalida la inversión en acciones locales, pero obliga a ser selectivo, priorizar balances sólidos y evitar apuestas puramente tácticas en un mercado que todavía carece de catalizadores claros.
La lógica detrás de la cartera de IEB
La estrategia propuesta por IEB Research se estructura sobre una premisa simple, ya que en un mercado lateralizado, la clave no es adivinar el timing, sino construir carteras equilibradas, con sectores defensivos que amortigüen la volatilidad y exposiciones selectivas a los motores estructurales de la economía argentina.
Por eso, la cartera concentra su mayor peso en Oil & Gas, mantiene una participación relevante en Bancos y refuerza el perfil defensivo con empresas reguladas, complementando el esquema con sectores que podrían capturar valor ante una reactivación gradual de la actividad.
Cómo se invertiría $1 millón según esta estrategia
Aplicando la distribución sectorial definida por IEB a un capital de $1.000.000, el armado de la cartera queda claramente definido, tanto a nivel sectorial como por acción.
Oil & Gas: $400.000
El sector energético concentra el 40% del portafolio, reflejando la convicción de IEB en el potencial de Vaca Muerta como principal motor estructural del mercado argentino.
De ese total, $250.000 se asignan a YPF, que representa el 25% de la cartera. Para IEB, la petrolera estatal atraviesa un proceso de transformación profundo: venta de áreas maduras, reducción de costos de extracción y crecimiento sostenido del shale oil. El desempeño del bloque Loma Campana permitió alcanzar niveles de producción que consolidan un precio de equilibrio competitivo incluso en un contexto de Brent más débil. Además, la desinversión en activos no estratégicos fortaleció la generación de caja y mejoró el perfil financiero de la compañía.
El resto del bloque energético, $150.000, se destina a Vista Energy, que explica el 15% del portafolio. A diferencia de YPF, Vista presenta una exposición casi total al upstream, lo que le otorga mayor sensibilidad al precio del crudo y a la expansión de la producción. Para IEB, se trata de una apuesta con mayor volatilidad, pero también con mayor potencial relativo si el desarrollo de Vaca Muerta continúa avanzando.
Bancos: $200.000
El sector bancario concentra el 20% del capital, dividido en partes iguales entre Banco Macro y BBVA Argentina.
En el caso de Banco Macro, al que se destinan $100.000, la lectura de IEB es que ofrece un perfil más defensivo dentro del sector financiero, con fuerte presencia en el interior del país y un modelo de negocio más tradicional. La eventual recuperación del crédito al sector privado y una mayor estabilidad macro aparecen como los principales catalizadores para una mejora en resultados.
Por su parte, BBVA Argentina, que recibe otros $100.000, aporta diversificación y una mayor integración regional. Para IEB, una compresión del riesgo país y una normalización gradual del sistema financiero podrían reflejarse en una mejora de márgenes y en una recuperación del valor de mercado del sector bancario en su conjunto.
Reguladas: $160.000
El bloque de empresas reguladas representa el 16% de la cartera y cumple un rol claramente defensivo.
Dentro de este segmento, $60.000 se asignan a Transportadora de Gas del Norte, una compañía que se beneficia de la recomposición tarifaria y de un marco regulatorio más previsible. IEB destaca su bajo nivel de apalancamiento y la capacidad de afrontar inversiones futuras sin comprometer su balance.
El resto del bloque se reparte entre Central Puerto y Transener, con $50.000 cada una. En ambos casos, IEB resalta la estabilidad de los flujos, la mejora en balances tras años de atraso tarifario y el rol estratégico que cumplen dentro del sistema energético argentino.
Sectores complementarios
El 24% restante del portafolio, equivalente a $240.000, se distribuye entre sectores que IEB considera con potencial de mediano plazo, aunque con ponderaciones más acotadas para evitar desequilibrios.
En Servicios Financieros, se destinan $80.000 a BYMA, una apuesta directa al crecimiento del mercado de capitales argentino. Un mayor volumen operado, nuevas emisiones y más participación de inversores institucionales serían los principales drivers.
En Real Estate, otros $80.000 se asignan a IRSA, que combina activos inmobiliarios con exposición al consumo. Para IEB, una mejora gradual de la actividad económica podría traducirse en una revalorización de estos activos.
El sector Materiales recibe $50.000, concentrados en Loma Negra, una compañía directamente ligada al ciclo de la construcción. La reactivación de la obra privada y, eventualmente, de la obra pública, aparecen como factores clave.
Finalmente, $30.000 se asignan a Telecom Argentina, aportando una exposición acotada a telecomunicaciones y servicios digitales, con foco en estabilidad más que en crecimiento agresivo.
Una estrategia pensada para el mediano plazo
Por todo esto, el mensaje de IEB Research y remarca cómo el mercado accionario argentino todavía necesita catalizadores para destrabar una suba más sostenida, pero la relación riesgo–retorno empieza a volverse atractiva si se construyen carteras equilibradas y se evita la concentración excesiva.
Con $1 millón, la propuesta no apunta a un golpe de corto plazo, sino a posicionarse de manera ordenada en acciones argentinas con balances sólidos, liquidez y capacidad de capturar una mejora gradual del escenario macro. En un mercado que sigue siendo sensible al frente político y al riesgo país, la disciplina y la selectividad vuelven a ser el principal diferencial para el inversor.
Resumen
El mercado accionario argentino se encuentra en una etapa de transición, con un enfoque en ordenar el riesgo y priorizar compañías sólidas en sectores clave. La estrategia de inversión propuesta por IEB Research busca construir carteras equilibradas y evitar la concentración excesiva, considerando el contexto actual de riesgo país y volatilidad. Con una visión a mediano plazo, la selectividad y la disciplina son fundamentales para aprovechar el potencial de retorno en el mercado local.
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