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150 años de la icónica iglesia de la Ciudad: tradición rota

150 años de la icónica iglesia de la Ciudad: tradición rota

La iglesia de Santa Felicitas es un lugar emblemático de Buenos Aires, cargado de historia y simbolismo. Construida en el siglo XIX por la familia Guerrero en honor a Felicitas Guerrero de Alzaga, esta iglesia ha sido testigo de tragedias y leyendas que la convierten en un lugar único en la ciudad.

Desde sus esculturas de mármol de Carrara en la entrada, hasta sus vitrales franceses y su altar de mármol, cada rincón de Santa Felicitas cuenta una historia. La figura de Felicitas Guerrero, una mujer de la alta sociedad cuya vida estuvo marcada por la tragedia, es recordada en cada detalle de la iglesia.

El padre Carlos Peteira, actual rector de Santa Felicitas, se esfuerza por preservar este tesoro arquitectónico y cultural. Con la ayuda de la comunidad y de posibles programas de mecenazgo, busca restaurar la iglesia para devolverle su esplendor original.

A través de visitas guiadas, los visitantes pueden descubrir los secretos y mitos que rodean a Santa Felicitas. Desde la capilla doméstica de los De Alzaga/Guerrero hasta la historia de la santa mártir a la que está consagrada la iglesia, cada detalle revela la riqueza de este lugar.

A pesar de las tradiciones y mitos que rodean a Santa Felicitas, el padre Carlos invita a derribar barreras y a celebrar el amor y la vida. La historia de Felicitas Guerrero es un recordatorio de la fuerza y la perseverancia de las mujeres, y la iglesia que lleva su nombre es un tributo a su memoria.

Santa Felicitas, con sus torres, vitrales y esculturas, es mucho más que un edificio histórico: es un lugar de encuentro, reflexión y espiritualidad. En su 150 aniversario, esta joya de Buenos Aires sigue cautivando a quienes la visitan, recordándonos la importancia de preservar y valorar nuestro patrimonio cultural.

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