Liberación de presos políticos en Venezuela: un gesto de paz unilateral
El gobierno de **Venezuela** anunció este jueves la liberación de presos políticos como un «gesto de paz unilateral» que no fue acordado con ninguna otra parte. Esta decisión llega después de que una operación de Estados Unidos capturara al líder del régimen, Nicolás Maduro, y asumiera el gobierno en Caracas quien era su vice, Delcy Rodríguez. Aunque no hay un número oficial, se estima que más de 800 personas fueron encarceladas por el régimen chavista.
Anuncio de liberación
Jorge Rodríguez, jefe del Parlamento venezolano, fue el encargado de hacer el anuncio y afirmó que «para la convivencia pacífica, el gobierno bolivariano junto a las instituciones del Estado ha decidido la puesta en libertad de un número importante de personas venezolanas y extranjeras». Según sus palabras, «estos procesos de excarcelación están ocurriendo desde este mismo momento».
Situación de los presos políticos
En total, según la ONG Foro Penal, **son 806** los presos políticos que tiene Venezuela tras las rejas sin un proceso legal adecuado, según el último relevamiento del 5 de enero, luego de las primeras liberaciones (eran 863 un día antes). Entre los extranjeros se encuentran dos argentinos: **Nahuel Gallo, Germán Giuliani y Yacoov Harari**.
Los casos de los argentinos presos en Venezuela
Uno de los casos más conocidos es el de **Nahuel Gallo**, un gendarme detenido el 8 de diciembre de 2024 cuando cruzó la frontera de Colombia a Venezuela para visitar a su pareja e hijos que estaban en ese país en ese momento. A pesar de que su familia ya regresó a Argentina, él sigue encerrado e incomunicado desde su captura.
**Germán Giuliani**, por su parte, fue detenido arbitrariamente en Venezuela en mayo de 2025. Llegó a ese país en abril, a pesar de las advertencias sobre la peligrosidad de la zona. Es abogado y se indicó que estaba en un viaje de trabajo. Desde el 21 de diciembre, su familia no tiene noticias sobre él, y al igual que en todos los casos de presos políticos, el régimen chavista lo detuvo sin pruebas.
**Yacoov Harari**, ciudadano israelí-argentino de 72 años, es otro de los extranjeros detenidos en Venezuela. Su situación es complicada, al igual que la de muchos otros presos políticos en el país.
Conclusión
La liberación de presos políticos en Venezuela como un gesto de paz unilateral es un paso positivo hacia la reconciliación y la convivencia pacífica en el país. Sin embargo, es fundamental que se respeten los derechos humanos y se garantice un proceso legal justo para todos los detenidos. La comunidad internacional debe seguir de cerca esta situación y velar por el respeto a los derechos de todas las personas en Venezuela.
