">

82% redujo gastos y 42% cambió marcas líderes: impacto en el consumo

82% redujo gastos y 42% cambió marcas líderes: impacto en el consumo

En la actualidad, el consumo en Argentina ha experimentado cambios significativos en cuanto a la relación de los consumidores con las marcas. Durante mucho tiempo, las marcas fueron un elemento central en las decisiones de compra, no solo por cuestiones económicas, sino también como expresión de identidad y pertenencia. Sin embargo, en la actualidad, este vínculo ha evolucionado y se ha transformado en un contexto marcado por la necesidad de ajustar los gastos y optimizar cada compra.

Cambio en los hábitos de consumo

En un estudio reciente realizado por el TREND LAB de Youniversal, se reveló que un alto porcentaje de argentinos ha reducido o eliminado gastos en diversos rubros. Este ajuste en el consumo se ha traducido en una mayor conciencia a la hora de realizar compras, donde se prioriza el valor percibido, el control del gasto y la adaptación a cada ocasión. En promedio, cada persona implementa alrededor de 3,4 estrategias para hacer rendir su dinero, desde buscar promociones hasta cambiar marcas o comprar en menor cantidad pero con mayor frecuencia.

Este nuevo enfoque ha llevado a que el consumo deje de ser automático y se convierta en una secuencia de microdecisiones, donde cada compra debe poder justificarse. La disposición a pagar más por una marca surge en situaciones especiales o emotivas, donde el valor simbólico juega un papel fundamental. Es en estos momentos donde la marca A se convierte en la elección preferida, ya que va más allá de cubrir una necesidad funcional y aporta un significado adicional a la compra.

Desafíos para las primeras marcas

A pesar de la importancia de las marcas en ciertos contextos, en la vida cotidiana y en compras de baja visibilidad social, el precio, el formato, las promociones y el canal de venta han cobrado mayor relevancia que la marca en sí. De hecho, cada vez más argentinos optan por marcas secundarias o terciarias en lugar de las primeras marcas, lo que ha llevado a un aumento en la cantidad de personas que no están dispuestas a pagar más por ninguna marca en particular.

En este sentido, las marcas de segunda línea han encontrado una oportunidad para establecer un nuevo tipo de relación con los consumidores, basada en la previsibilidad, la continuidad y el acompañamiento en momentos difíciles. Aunque no prometen estatus, estas marcas ofrecen un apoyo constante y se han convertido en una opción atractiva para aquellos que buscan mantener el control en un contexto de incertidumbre.

El futuro del consumo en Argentina

En resumen, el consumidor argentino actual valora las marcas, pero ha aprendido a administrarlas de manera más estratégica. Se ha pasado de una fidelidad permanente a decisiones de compra más episódicas, contextualizadas y exigentes, donde las marcas que logren aportar valor real en cada interacción serán las que perduren en este nuevo escenario de consumo fragmentado y consciente.

En definitiva, el panorama del consumo en Argentina ha evolucionado hacia una mayor selectividad, donde las marcas deben adaptarse a las nuevas necesidades y expectativas de los consumidores para mantener su relevancia en un mercado cada vez más dinámico y cambiante.

Salir de la versión móvil