El Gobierno de Javier Milei justifica las modificaciones a la Ley de Inteligencia
El Gobierno de Javier Milei ha publicado un DNU con modificaciones a la Ley de Inteligencia para otorgar más poder a la SIDE, y ha justificado su decisión a través de un comunicado en el que señala que se trata de una «reforma de segunda generación del sistema de inteligencia nacional». En este sentido, el Gobierno ha criticado a las gestiones pasadas por haber utilizado los servicios de inteligencia «de manera discrecional, opaca y ajena a su verdadera finalidad».
El objetivo central de esta reforma es acotar, definir y clarificar con precisión tanto la estructura como las competencias del Sistema de Inteligencia Nacional, adecuándolo a las amenazas y desafíos del siglo XXI.
Además, el Gobierno ha destacado que la reforma impulsa un proceso de racionalización y achicamiento de la estructura de la SIDE, concentrando sus capacidades en su función esencial y redefiniendo el rol de la Agencia de Seguridad Nacional exclusivamente a tareas de contrainteligencia. Asimismo, se eliminan superposiciones, estructuras innecesarias y misiones difusas que contribuyeron al desorden y la falta de control en el pasado.
El decreto publicado en el Boletín Oficial supone una mayor centralización operacional en la SIDE y una reorganización de su estructura que, si bien le quita algunas áreas, refuerza su capacidad de influencia.
La resolución del Gobierno establece que todas las actividades de inteligencia pasan a tener carácter “encubierto” por su sensibilidad, con el objetivo de reducir el “riesgo estratégico nacional”. Además, se define de manera clara y taxativa la contrainteligencia como la función destinada a proteger al Estado argentino frente a acciones de inteligencia, espionaje o injerencia de agentes externos.
La reforma también implica la eliminación de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM), consolidando un esquema más eficiente en materia de inteligencia de defensa.
El Gobierno destaca que la reforma establece un nuevo esquema de intercambio de información con el resto de los organismos del Estado, elimina la discrecionalidad y la arbitrariedad, garantiza la transparencia interna y fortalece los controles legales, técnicos y presupuestarios sobre el funcionamiento del Sistema de Inteligencia Nacional.
Conclusión
En resumen, las modificaciones a la Ley de Inteligencia impulsadas por el Gobierno de Javier Milei buscan acotar, definir y clarificar las competencias del Sistema de Inteligencia Nacional, adecuándolo a las amenazas y desafíos del siglo XXI. Se busca eliminar funciones históricamente asignadas sin sustento institucional, concentrar las capacidades de la SIDE en su función esencial y reforzar la contrainteligencia para proteger al Estado argentino. La reforma también busca eliminar superposiciones, estructuras innecesarias y misiones difusas, garantizando la transparencia interna y fortaleciendo los controles sobre el funcionamiento del sistema de inteligencia.
