Un cambio histórico en el mercado tecnológico argentino
Un cambio histórico está a punto de concretarse en el mercado tecnológico argentino. Desde el 15 de enero, todos los celulares que ingresen al país desde el exterior quedarán exentos de pagar aranceles de importación. La medida, anticipada desde mediados del año pasado, genera fuerte expectativa entre comercios y consumidores, y podría traducirse en una baja significativa en los precios.
La decisión, formalizada a través del Decreto 333/2025, establece el final de un esquema que durante años encareció los smartphones vendidos en Argentina. El recorte de impuestos no llega por casualidad. En medio de un escenario donde el consumo sigue sin recuperarse y la brecha de precios con otros países es insostenible, el Gobierno busca descomprimir los precios de la tecnología y dar señales al mercado de una mayor apertura. A su vez, se intenta reducir el contrabando y recuperar recaudación formal a través de una mayor importación legalizada.
Menos impuestos y mayor oferta
Junto con la eliminación de aranceles, el decreto también redujo a la mitad los impuestos internos sobre una amplia gama de productos tecnológicos importados, incluyendo celulares, televisores, monitores y aires acondicionados. En paralelo, se eliminaron completamente los productos ensamblados en Tierra del Fuego.
La consecuencia directa de este cambio es doble, con más competencia entre marcas y una oferta más diversa de equipos. Las barreras que antes favorecían a ciertos ensambladores locales ahora se diluyen, y eso abre la puerta a una mayor presencia de modelos internacionales que antes eran inaccesibles o se conseguían a precios desproporcionados.
¿Boom importador a la vista?
El nuevo esquema también modifica las reglas del juego para las importadoras. Las expectativas son de un crecimiento acelerado del volumen de operaciones. Algunas proyecciones del sector privado hablan incluso de una posible duplicación de las importaciones de celulares durante 2026, empujadas por la baja de impuestos y por un mayor dinamismo del comercio con China, principal proveedor de productos electrónicos.
De hecho, durante el primer bimestre del año pasado, las importaciones de electrónicos desde ese país ya mostraban señales de despegue, con un crecimiento del 152% en computadoras y celulares. Esa tendencia ahora podría profundizar aún más.
Accesorios, pymes y negocios asociados también ganan terreno
La baja de precios no sólo favorece al consumidor. También amplía el margen de negocio para minoristas, mayoristas y emprendedores vinculados al mundo de la tecnología. Fundas, cargadores, auriculares, reparaciones, servicios posventa y todo el ecosistema alrededor del smartphone se prepara para una etapa de mayor volumen.
Además, los productos ensamblados en Tierra del Fuego también se verán beneficiados por el recorte impositivo. Con menos presión tributaria, podrán competir en igualdad de condiciones con los equipos traídos de afuera.
¿Se acaba el turismo de compras?
Históricamente, los argentinos han viajado a países vecinos en busca de precios más bajos, a menudo hasta un 60% más económicos que en el mercado local. Sin embargo, con la nueva estructura de aranceles, se anticipa que esta diferencia se reducirá considerablemente. A pesar de esto, Chile, con su tradición de comercio y acuerdos de libre comercio, seguirá ofreciendo precios competitivos.
En comparación con Brasil, Argentina se posiciona para tener precios similares o incluso más bajos en ciertos modelos de gama media y alta. La meta es que los productos tecnológicos se ofrezcan a precios razonables, lo que también podría ayudar a disminuir el contrabando, que en 2025 representó cerca del 30% del mercado de celulares.
Tierra del Fuego
La medida no pasó desapercibida entre los economistas que siguen de cerca el régimen de promoción fueguino. Juan Carlos Hallak, integrante del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA (IIEP-UBA), advirtió en un hilo publicado en X que la eliminación del arancel «licúa uno de los dos grandes beneficios» del esquema vigente. En otras palabras, los productos fabricados en la isla ahora deberán competir en igualdad de condiciones frente a un celular importado más barato.
Sin embargo, Hallak destacó que las empresas fueguinas aún conservan ventajas impositivas relevantes. Ya que continúan exentas del pago del 21% de IVA y del impuesto interno del 9,5%, cargas que sí aplican sobre los equipos importados. Esto podría ofrecerles un margen suficiente para mantenerse competitivas, siempre que logren eficientar costos y acelerar los procesos logísticos. El especialista también calculó que el impacto fiscal de la medida rondará los u$s250 millones anuales.
Un nuevo mapa para la tecnología
La eliminación total de los aranceles representa un cambio estructural que no se veía desde hacía años. La política apunta a un mercado más competitivo, con mejores precios, mayor oferta y mayor formalidad en la cadena de comercialización.
Ahora, el foco estará puesto en el comportamiento de los precios a partir de febrero. Si se cumple lo que promete el nuevo esquema, por fin el celular de última generación podría dejar de ser un lujo argentino para convertirse en una herramienta más accesible para todos los usuarios.
En resumen, la eliminación de aranceles en el mercado tecnológico argentino marca un hito importante que busca impulsar la competencia, reducir precios y fomentar la legalidad en las importaciones. Con la posibilidad de una reducción del 10% en los precios de los celulares, se espera un boom importador, un crecimiento en la oferta de productos y beneficios tanto para los consumidores como para los negocios asociados. La medida también impactará en Tierra del Fuego, aunque las empresas locales conservan ventajas impositivas. En definitiva, se vislumbra un panorama de mayor accesibilidad tecnológica para los argentinos.
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