Rusia en guerra: un cuarto año desastroso
2025 fue, según la propaganda rusa, un gran año en términos militares. El presidente ruso Vladimir Putin celebró hasta siete reuniones con altos mandos de sus Fuerzas Armadas para escuchar de primera mano lo bien que iba la guerra en Ucrania, aunque ya dura más que todo el período que va desde el ataque nazi a la Unión Soviética en 1941 hasta la ocupación soviética de Berlín en 1945.
Avances territoriales a un alto costo humano
El cuarto año triunfal ruso fue, de hecho, un desastre en términos humanos y materiales. Moscú capturó en 2024 poco más de 3.000 kilómetros cuadrados de Ucrania y en 2025 llegó a 4.300 kilómetros cuadrados. Parecen cifras enormes, pero 4.300 kilómetros cuadrados equivalen al 0,7% del país. Tardaría más de un siglo en conquistar Ucrania.
La guerra como trituradora de carne humana
Ese avance es una trituradora de carne humana. Las muertes rusas superaron el año pasado los 100.000 hombres, 23 hombres muertos por kilómetro cuadrado conquistado. El Kremlin está reclutando mensualmente entre 30.000 y 35.000 hombres, pero el 90% no sirve para aumentar el número de tropas sobre el terreno, sino para cubrir el espacio que dejan muertos y heridos.
El estancamiento del avance ruso
Las estimaciones que baraja la diplomacia europea aseguran que el avance ruso está prácticamente detenido. Esos 4.300 kilómetros cuadrados no son ni la décima parte de los 62.000 kilómetros cuadrados que conquistaron a Ucrania en los 10 meses que duró la guerra en 2022.
El impacto económico de la guerra
Rusia reconoce que la guerra se lleva el 5,1% del PBI anual y el 80% de todo el gasto relacionado con seguridad y defensa. El país apenas puede sostener un gasto así cuando sus ingresos principales, por exportaciones de hidrocarburos, se hundieron el año pasado un 24%.
Las sanciones de la Unión Europea
La Unión Europea prorrogó todo su paquete de sanciones contra Rusia a finales de diciembre. Se trata sobre todo de golpear la capacidad tecnológica e industrial rusa, restringiendo comercio y financiación, dejando de comprarle hidrocarburos y no vendiendo más bienes de doble uso.
El panorama actual y futuro
Europa golpea en los sectores que sostienen la guerra: tecnología, maquinaria, electrónica, bienes de doble uso, aviación. Rusia no ha colapsado como se previa hace tres años, pero el daño económico es intenso.
En resumen, la guerra en Ucrania ha llevado a Rusia a un cuarto año desastroso en términos humanos, territoriales y económicos. A pesar de los avances territoriales, el costo humano sigue siendo elevado, la economía del país está sufriendo las consecuencias y las sanciones internacionales están afectando su capacidad tecnológica e industrial.
