La política migratoria de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump
En el año 2025, durante el segundo mandato de Donald Trump en la Casa Blanca, se implementaron políticas migratorias más estrictas con un enfoque en el control de la inmigración ilegal. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) experimentó un aumento significativo en su presupuesto y en sus operativos para localizar extranjeros que violaran las leyes estadounidenses.
Una de las iniciativas más llamativas fue el lanzamiento del sitio "Worst of the Worst" ("Lo peor de lo peor") por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), donde se exhibían perfiles de los peores criminales extranjeros arrestados por el ICE. Entre ellos, se destacaban nueve argentinos que habían sido detenidos por diversas infracciones.
Los casos de los argentinos detenidos por el ICE
Entre los casos más relevantes se encuentra el de Vanesa Landaburu, arrestada en Las Vegas por robo y tenencia de arma de fuego. Otro caso es el de Joaquín Acosta, detenido en Texas por agresión y condenado a dos años de prisión. Marlene Santaella fue parte de una banda de robos en Maine, donde se incautaron mercancías robadas por valor de $32,000.
Por otro lado, Juan Nasisi-Funes fue arrestado en Indiana por obstrucción de una investigación criminal e infracciones de tránsito. Andrés Palmero acumuló múltiples detenciones por diversos delitos a lo largo de una década, mientras que María Clara Iacucci fue detenida en Florida por agresión doméstica y posesión de drogas.
La deportación de argentinos por Trump
Uno de los casos más impactantes fue el de Marcos Ontivero, deportado a Argentina después de 25 años de residencia en EE.UU. Dejó atrás a su esposa y ocho hijos en Florida, quienes iniciaron una campaña para recaudar fondos y poder reunirse con él en Argentina. Carlos Tealdi fue condenado por tenencia de pornografía infantil, mientras que Nicolás Ortíz fue detenido en Nueva York por agresión y tenencia ilegal de armas.
En el año 2025, más de 622 mil personas fueron deportadas de EE.UU. por el DHS, y casi dos millones optaron por "autodeportarse" debido a las políticas implementadas. Estas medidas reflejaron un enfoque más estricto en el control migratorio y en la aplicación de la ley.
En resumen, la política migratoria bajo la administración de Donald Trump en su segundo mandato se caracterizó por un aumento en los operativos del ICE, la deportación de extranjeros con antecedentes criminales y la implementación de medidas más rigurosas en materia de inmigración ilegal.
