Recuperación leve del consumo masivo en 2025
Tras una caída de casi 14% en 2024, el consumo masivo cerró 2025 con una suba de 2%, según la consultora Scentia, que mide todos los meses la compra de alimentos y otros productos básicos de consumo diario.
Un repunte insuficiente para compensar las pérdidas
Es una leve reactivación que no compensa la fuerte pérdida de 2024, el tercer peor año desde la crisis de 2001, después de las marcas de 2002 y 2003. Por eso, pese a la desaceleración de la inflación y cierta recomposición de los ingresos reales, no se puede hablar de un crecimiento real.
El impacto de la devaluación y la inflación en 2024
Para analizar lo que dejó 2024 hay que considerar que fue un año que arrastró la caída de poder adquisitivo por la devaluación de 2023 y el efecto que tuvieron en los bolsillos años de alta inflación, que llevaron a la gente a stockearse frente a precios que cambiaban constantemente en las góndolas.
Un cambio en el comportamiento del consumidor
El consumo actual más limitado se explica también por este cambio de escenario: con una inflación más baja ya no hace falta stockearse, las compras hoy son de lo justo y necesario.
La mirada hacia el futuro
Tras una recuperación menor a la que se previó inicialmente, ahora las fichas están puestas en 2026. Creen que lo peor ya pasó.
Comportamiento por sectores en 2025
Después de un 2024 en el que ningún rubro se salvó de la caída, en 2025 hubo disparidad entre categorías. Las cadenas de supermercados tuvieron la mayor baja, de 5,2%, seguidas por los mayoristas, con una retracción de 5%. En cambio, las compras se inclinaron a comercios de barrio, con un aumento en almacenes y kioscos de 9,1%.
El crecimiento del comercio electrónico
En medio del mayor consumo digital, la mayor suba la protagonizó el comercio electrónico, con 14,1%. Es importante diferenciar las compras de productos esenciales que caracterizan al consumo masivo del resto de los rubros, donde sí hubo un crecimiento. La venta digital de supermercados y más plataformas aún representa alrededor de 5%.
La integración de canales de venta
El consumo se desplaza a otros canales y el digital crece a tasas de dos dígitos, lo que amortigua la contracción del comercio tradicional, pero no lo reemplaza completamente. Los retailers ‘ganadores’ son los que integran tanto la venta online como la física.
Conclusiones y perspectivas
El consumo masivo experimentó una leve mejoría en 2025, aunque no logró recuperar completamente las pérdidas del año anterior. Con un cambio en el comportamiento del consumidor y un crecimiento del comercio electrónico, las expectativas están puestas en un 2026 de mayor recuperación.
