La polémica de las pulseras Whoop en el Abierto de Australia
La secuencia se repitió en los escenarios principales del Melbourne Park. La última vez fue en el cierre de la novena jornada en el Margaret Court, justo antes del partido que Jannik Sinner le ganó en tres sets a Luciano Darderi para meterse en cuartos de final. Cuando los jugadores se juntaron en la red para el sorteo, el número 2 del mundo recibió un llamado de atención del umpire Greg Allensworth, quien le pidió que se quitara un dispositivo rastreador de actividad física similar a un reloj (aunque no tiene pantalla ni marca la hora) que tenía debajo de la muñequera. El italiano hizo caso y se la sacó.
La misma situación había vivido Aryna Sabalenka, máxima favorita del cuadro femenino, antes de su choque de primera ronda ante la francesa Tiantso Rakotomanga. Y también Carlos Alcaraz el domingo, cuando se disponía a enfrentar a Tommy Paul, también por los octavos. En medio del peloteo previo, la juez de silla Marija Cicak se acercó al español y le dijo que tenía que sacarse la pulsera que tenía bajo la muñequera. El video de esa conversación desató la polémica. Y el hecho de que Sinner recibió 24 horas después la misma orden avivó el debate. ¿Por qué los jugadores no pueden utilizar esa pulsera, llamada Whoop, cuyo único objetivo es recolectar información que les servirá luego para optimizar el rendimiento y evitar lesiones?
La visión de los jugadores
«Hay ciertos datos que nos gustaría monitorear en la cancha. No son para usarlos en vivo. Es más para ver después del partido. Y usarlos también en los entrenamientos, porque a partir de ahí se puede practicar con la frecuencia cardíaca, las calorías quemadas y todo tipo de cosas», comentó Jannik Sinner sobre el uso que le da al dispositivo.
«Son reglas del torneo. No se puede jugar con ella. Son cosas que te ayudan a cuidarte más, a controlar mejor el descanso, los entrenamientos, la carga… pero bueno, no he podido jugar con ella, no pasa nada. Se quita y a seguir», había dicho Alcaraz.
La posición de las organizaciones
La ATP y la WTA habían dado luz verde al uso de las pulseras Whoop en sus torneos, buscando optimizar el rendimiento de los jugadores y prevenir lesiones.
La Federación Internacional de Tenis aprobó la certificación de Whoop, pero con la condición de desactivar la función de retroalimentación durante los partidos.
La controversia en el Abierto de Australia
El Abierto de Australia confirmó la prohibición de las pulseras Whoop en los Grand Slam debido a la posibilidad de retroalimentación en vivo, que podría dar ventajas a los jugadores.
La polémica se desató en Melbourne por la prohibición de las pulseras, generando debate sobre la importancia de monitorear el rendimiento corporal durante la competencia.
Resumen
La polémica en torno al uso de las pulseras Whoop en el Abierto de Australia ha generado un intenso debate entre los jugadores, las organizaciones y los aficionados. A pesar de las ventajas que ofrecen en cuanto al monitoreo del rendimiento físico, las reglas del torneo han prohibido su uso durante los partidos. Esta controversia ha puesto en tela de juicio la importancia de permitir a los atletas utilizar herramientas tecnológicas para optimizar su desempeño en la cancha.
