De la realeza al uniforme
Máxima Zorreguieta, la reina de Países Bajos, inició un exigente entrenamiento militar para convertirse en reservista del Ejército Real y alcanzar el rango de teniente coronel. Las imágenes y los videos fueron difundidos por el Ministerio de Defensa neerlandés y muestran a la monarca sometida a pruebas físicas, ejercicios tácticos y manejo de armas.
Una decisión estratégica
Según informó la cartera de Defensa, Máxima fue designada reservista por Decreto Real a partir del 1° de febrero, con el rango inicial de soldado. La incorporación se da en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y un refuerzo de las capacidades defensivas del país.
Preparación y compromiso
“El entrenamiento que Su Majestad está recibiendo incluye todos los componentes militares prácticos y teóricos necesarios para convertirse en reservista, como resistencia física, autodefensa, puntería, lectura de mapas y derecho militar”, indicaron desde el ministerio.
Un desafío personal
Las autoridades explicaron además que la reina optó por sumarse al Ejército ante los distintos escenarios de la política global, en los que -según señalaron- “la seguridad ya no puede darse por sentada”.
Un ejemplo a seguir
En los Países Bajos, la incorporación como reservista está habilitada hasta los 55 años. Máxima, que tiene 54, decidió asumir el desafío dentro del plazo permitido y en igualdad de condiciones con el resto de los postulantes.
Un legado familiar
El paso de la reina se produce pocas semanas después de que la princesa heredera Amalia completara su propia formación militar y alcanzara el rango de cabo mientras cursa el programa académico del Defensity College. Aquella experiencia tuvo un impacto directo en el reclutamiento: tras su graduación, las solicitudes para ingresar como reservista crecieron de manera significativa.
Una formación integral
La capacitación que atraviesa la reina nacida en Buenos Aires contempla instrucción física, entrenamiento táctico y formación teórica. Una vez finalizado el programa, está previsto que obtenga el rango de teniente coronel y que se desempeñe en las áreas donde el Ejército requiera refuerzos, según las necesidades operativas.
Un cambio de perspectiva
En los videos difundidos se la ve a Máxima escalando, buceando y manipulando armas de fuego, escenas poco habituales para una figura central de la realeza europea.
Un impacto positivo
Las autoridades esperan ahora que su decisión genere un efecto similar al de su hija, especialmente entre mujeres y personas adultas, sectores a los que el Ministerio busca atraer para fortalecer sus filas.
Un compromiso histórico
De esta manera, el vínculo entre la Familia Real y las fuerzas armadas de Países Bajos suman un nuevo capítulo, ya que Guillermo de Orange, fue comandante del Ejército y los reyes posteriores ejercieron la autoridad suprema.
Una tradición familiar
El rey Guillermo Alejandro, por su parte, completó su servicio militar en la Marina Real de los Países Bajos, mientras que la princesa Amalia es actualmente cabo y está matriculada en el programa de la Escuela de Defensa.
En resumen, la reina Máxima de Países Bajos ha decidido unirse al Ejército como reservista, siguiendo los pasos de su hija y fortaleciendo así el vínculo entre la Familia Real y las fuerzas armadas del país. Su compromiso con la seguridad nacional y su disposición para asumir un nuevo desafío demuestran su liderazgo y su voluntad de servir a su nación en un momento crucial.
