La Comisión Europea actúa contra TikTok
El vaso de la paciencia europea con las actividades de las grandes plataformas digitales, la inmensa mayoría estadounidenses y controladas por magnates cercanos al presidente Donald Trump, está llenándose rápidamente. La Comisión Europea anunció este viernes a primera hora que su investigación lanzada en octubre contra la plataforma TikTok encontró que su diseño, que busca generar adicción, es ilegal a la luz del Acta Europea de Servicios Digitales.
Reacción ante las prácticas de TikTok
Después de que el lunes la Fiscalía francesa enviara a sus agentes a las oficinas parisinas de X y de que el presidente español Pedro Sánchez anunciara reformas legales para usar la Justicia penal contra los propietarios de plataformas que no cumplen con las normativas nacionales y europeas, la semana cierra con un anuncio de la Comisión que ataca a TikTok. Bruselas espera ahora la respuesta crítica o directamente las represalias de la Administración estadounidense, pero fuentes diplomáticas en la capital europea recuerdan que hace apenas un año, el 17 de enero de 2025, el Tribunal Supremo estadounidense validó la conocida como ley “sale or ban” (vendes o prohíbes), que forzó a TikTok a una desinversión de sus operaciones en Estados Unidos. El 80,1% de la empresa está en manos de inversores estadounidenses.
Preocupación por la adicción en redes sociales
La vicepresidenta de la Comisión Europea para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, dijo este viernes que “la adicción a las redes sociales puede tener efectos perjudiciales en las mentes y en el desarrollo de niños y adolescentes”. Recordó también que la normativa europea “hace responsables a las plataformas de los efectos que pueden tener en sus usuarios” y cerró diciendo que “en Europa aplicamos nuestra legislación para proteger a nuestros niños y a nuestros ciudadanos en línea”. Aunque se enfade Donald Trump y sus amigos multimillonarios.
El análisis de la Comisión Europea
Los servicios de la Comisión Europea consideran que el diseño de TikTok incluye herramientas como el scroll infinito, el auto-play de los videos, las notificaciones y un sistema de recomendaciones “altamente personalizado” que viola la normativa europea porque no tiene forma de gestionar “estas herramientas adictivas que pueden dañar el bienestar físico y mental de los usuarios, incluidos los menores y los adultos vulnerables”.
Medidas exigidas por la Comisión
La plataforma podría haber aplicado medidas “razonables, proporcionadas y eficaces para mitigar” esos riesgos, pero la Comisión Europea asegura que no lo hace. Su análisis cuenta como “las herramientas de gestión del tiempo de pantalla y las herramientas de control parental no parecen reducir eficazmente los riesgos derivados del diseño adictivo de TikTok”. Además, acusa a la empresa de poner a disposición de los padres controles parentales difíciles de configurar, buscando precisamente que muchos padres no sean capaces de hacerlo.
Posibles sanciones
Bruselas no impone todavía una multa, pero abre esa vía. Primero exige a la empresa que cambie completamente el diseño de su servicio “desactivando funciones clave adictivas como el desplazamiento infinito, implantando pautas de tiempo de pantalla eficaces también durante las noches y adaptando su sistema de recomendación”. Tiktok puede ahora presentar alegaciones, pero la Comisión Europea seguirá dando pasos hacia la multa y enviará ya la consulta al Comité Europeo de Servicios Digitales, donde se sientan los gobiernos. Si este comité confirma la investigación de la Comisión Europea, y suele hacerlo, Bruselas lanzaría una multa que puede ir hasta el 6% del volumen de negocios anual de TikTok a nivel global.
Conclusión
En resumen, la Comisión Europea ha tomado medidas contra TikTok por considerar que su diseño fomenta la adicción y puede tener efectos negativos en la salud mental de los usuarios, especialmente en niños y adolescentes. Se espera que la plataforma tome medidas para cambiar su diseño y evitar posibles sanciones económicas. La protección de los ciudadanos europeos, especialmente los más vulnerables, es una prioridad para la Unión Europea en el ámbito digital.
