Un ataque aterrador
«Cuando salgan los vamos a agarrar uno por uno». Esa fue la aterradora amenaza que escucharon los empleados de la mesa de entradas del Juzgado de Garantías 4 de San Martín mientras las 20 personas -en su mayoría mujeres- que minutos antes habían copado el edificio, se retiraban finalmente del lugar sin que la Policía apareciera para desalojarlos, o al menos poner algo de orden.
Descontrol y violencia
El panorama que pinta el acta es preocupante. A las 12.07 el grupo entró al edificio sin que nadie se lo impidiera ni nadie quedara registrado porque no hay cámaras. Eran unas 20 personas y se sabe que tenían al menos un cuchillo porque pasaron su hoja por la rendija de la ventana de la mesa de entradas de uno de los juzgados, ubicado en la planta baja. Tal era el descontrol que los empleados y los jueces tabicaron las puertas con archiveros y muebles ante el temor de que entraran a las oficinas.
La respuesta policial
La actitud de la Policía ese 4 de febrero coincide con su empeño en bajarle el tono a lo ocurrido cuando se supo del episodio y los periodistas empezaron a preguntar. «Nada importante», aseguraron.
Repercusiones y medidas
Pero lo que pasó fue grave y la Suprema Corte de Justicia bonaerense decidió tomar cartas en el asunto. El martes pasado, su presidenta Hilda Kogan firmó un convenio con el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires de «cooperación interinstitucional destinado a establecer de manera conjunta y coordinada las pautas para la asignación de personal policial para la custodia y seguridad en edificios de la Administración de Justicia del Poder Judicial provincial.»
Investigación en curso
Por lo pronto, la investigación del ataque apuntaría a dos mujeres que fueron identificadas y son las madres de dos jóvenes detenidos por el juez de Garantías 5, Nicolás Schiavo.
La lucha por el territorio
Lo que hay detrás del ataque al edificio de Pueyrredón 3510 no es otra cosa que la eterna guerra de narcos de San Martin por el territorio.
Conclusiones
En resumen, el ataque al Juzgado de Garantías 4 de San Martín evidenció la grave situación de violencia y descontrol que se vive en la zona, donde grupos vinculados al narcotráfico luchan por el control del territorio. La falta de respuesta policial adecuada y la posterior investigación dan cuenta de la complejidad de la situación y la necesidad de medidas concretas para garantizar la seguridad en los edificios de la Administración de Justicia.
