Reducción de la velocidad máxima en el Acceso Oeste: una medida para salvar vidas
Algunos conductores todavía se sorprenden, pero la medida rige desde hace unos meses. En el Acceso Oeste, la velocidad máxima se redujo de 130 a 110 kilómetros por hora. El cambio abarca el tramo que va desde la General Paz hasta Barcala, en Ituzaingó y empareja los límites hasta el kilómetro 39. El argumento tiene que ver con el objetivo de «reducir la siniestralidad».
Según pudo saber Clarín, se trata de una decisión conjunta entre Vialidad Nacional y la empresa, y ya se colocó la cartelería correspondiente. Y obedece a que el exceso de velocidad sigue siendo la principal causa de siniestralidad vial y de incidentes que terminan con lesionados o víctimas fatales. Por eso, la medida tomada en el Acceso Oeste se repite o está en análisis en otros países y hasta en avenidas y calles de la Ciudad de Buenos Aires, en donde ya hay una autopista, la 25 de Mayo, en la que la máxima es 80 km/h.
Velocidad y comportamientos de riesgo
Como apoyo para la iniciativa, en la Panamericana (en donde no se redujo la máxima en los tramos donde se permite circular a 130 km/h) y la Autopista del Oeste utilizan los datos del Observatorio vial. El último informe disponible relevó que la velocidad media de circulación en Autopistas del Sol fue de 84 km/h, mientras que en Autopistas del Oeste se registró un promedio de 80 km/h.
Con los resultados se aclara que, si bien son velocidades que se encuentran dentro de los parámetros permitidos, el riesgo se incrementa por las conductas peligrosas que adoptan los conductores.
Por ejemplo, en Acceso Norte, el 15% de los vehículos circuló por el carril izquierdo de forma indebida, sin realizar adelantamientos. Mientras que en el Acceso Oeste esa conducta se dio en el 17% de los casos. También se observó un uso deficiente de las luces intermitentes: el 54% de los conductores en Autopistas del Sol no las utilizó al momento de adelantar, mientras que en Autopistas del Oeste el porcentaje se elevó al 58%.
Con la velocidad se relaciona otra conducta riesgosa: el incumplimiento de la distancia mínima entre vehículos. De acuerdo con los datos del Observatorio, en el Acceso Oeste el 33% no respetó el espacio respecto del vehículo de adelante. Mientras que el 46% de los vehículos no lo hizo en el Acceso Norte
Distancia de seguridad y factores de riesgo
Es una conducta que aumenta el riesgo de choques por alcance, y el peligro se incrementa cuando se circula a mayor velocidad.
Según datos del Centro de Experimentación en Seguridad Vial (CESVI), organismo que participa de la elaboración del informe, un vehículo que circula a 100km/h recorre 27 metros por segundo. Como referencia, la distancia mínima requerida, que son 2 segundos, serían unos 54 metros, que equivalen a la extensión de dos canchas de tenis. Mientras que los 5 segundos recomendados representan un poco más de una cuadra. Esa es la distancia necesaria para poder frenar de manera gradual y evitar un eventual impacto.
Por eso, es clave saber cómo calcular la distancia. Se debe elegir un punto de referencia -un cartel, un puente o un poste de luz, por ejemplo- del vehículo que va adelante. Allí hay que empezar a contar desde 1.101 hasta 1.105. Al llegar al 1.105, el vehículo debería estar pasando por el punto de referencia elegido. Así se mantiene la distancia segura.
Conductas que aumentan los riesgos
Otra conducta que aumenta los riesgos es el uso del teléfono móvil al manejar. De acuerdo con el relevamiento, el 13% de los conductores en Autopistas del Sol y el 14% en Autopistas del Oeste fue observado manipulando su teléfono al volante. Es otra acción que se combina con la velocidad, ya que incrementa hasta cuatro veces la probabilidad de protagonizar un siniestro.
Según datos del CESVI, se estima que si un vehículo se desplaza o a 110km/h, responder con “Ok” un mensaje de texto equivale a recorrer 120 metros a ciegas: son 4 segundos. Mientras que, según las mediciones, mandar un emoticón equivale a andar 150 metros a ciegas, en 5 segundos; y responder “Estoy manejando, después hablamos” es igual a transitar 240 metros, en 8 segundos, como si se manejara con los ojos cerrados.
Reflexión final
Según los expertos, «el problema de la alta velocidad en las ciudades no es solo una cuestión de respeto a las leyes o del buen comportamiento de los conductores, también está relacionado con los límites de velocidad adecuados al contexto de la vía». Además, resultan de suma importancia las tareas de prevención, «los controles de tránsito y la fiscalización».
En conclusión, la reducción de la velocidad máxima en el Acceso Oeste es una medida necesaria para garantizar la seguridad vial y reducir la siniestralidad en nuestras calles y autopistas. Es fundamental que los conductores respeten las normas de tránsito, mantengan una distancia segura entre vehículos y eviten conductas de riesgo como el uso del celular al volante. La conciencia y responsabilidad de cada uno son clave para prevenir accidentes y salvar vidas en las carreteras.
