El debate sobre la reforma a la ley de glaciares en el Senado
En la previa al tratamiento en el Senado de la reforma a la ley de glaciares, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, se posicionó como uno de los principales defensores del proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei. Jalil, aliado clave del Gobierno nacional, destacó la importancia de devolverle derechos a las provincias para gestionar sus recursos naturales sin comprometer la protección ambiental.
La importancia de la actualización legal para las provincias mineras
Jalil resaltó que Catamarca forma parte de la «región del litio» junto con Salta y Jujuy, y comparte con Mendoza la denominada «Mesa del Cobre». Esta realidad productiva justifica la necesidad de una reforma que permita a las provincias mineras tener un marco legal más actualizado para regular sus actividades en zonas glaciares y periglaciares.
El equilibrio entre protección ambiental y desarrollo económico
El gobernador hizo hincapié en la importancia de proteger el ambiente sin frenar el desarrollo humano, tal como lo establece la Constitución. Destacó que la minería, una actividad clave en su provincia, ha sido fundamental para generar empleo, mejorar la infraestructura y sostener la inversión en servicios públicos, salud y educación.
La defensa de la actividad minera como motor de desarrollo
Jalil defendió la actividad minera como un motor de desarrollo capaz de reducir desigualdades estructurales y generar una economía más próspera. En este sentido, destacó que la minería ha sido fundamental para el crecimiento de Catamarca y para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
El debate en el Senado y las posiciones encontradas
Ante la división en el Senado y las presiones de distintos sectores, Jalil se mostró confiado en que los legisladores escucharán los argumentos técnicos y comprenderán la importancia de encontrar un equilibrio entre la protección ambiental y el desarrollo económico. Mientras ambientalistas y sectores de la oposición preparan protestas, el gobernador sostiene que es posible conciliar ambas metas sin que sean incompatibles.
En resumen, el debate en torno a la reforma de la ley de glaciares en el Senado refleja la necesidad de encontrar un equilibrio entre la protección ambiental y el desarrollo económico, especialmente en provincias con una importante actividad minera como Catamarca. La discusión promete ser intensa, pero Jalil insiste en la importancia de una ley equilibrada y moderna que contemple ambas perspectivas.
