El impactante cambio corporal de Michael B. Jordan en Creed: La leyenda de Rocky
Sylvester Stallone nos tiene acostumbrados a ver personajes que demandaron para su interpretación grandes desafíos físicos, pero incluso con esa experiencia acumulada hubo una transformación que sorprendió especialmente. El intérprete señaló que el cambio corporal realizado por Michael B. Jordan para protagonizar Creed: La leyenda de Rocky fue el más impactante que haya visto en el cine.
A lo largo de más de cinco décadas en Hollywood, Stallone compartió pantalla con figuras reconocidas por su preparación atlética y su presencia física. Esa perspectiva le dio un parámetro claro para dimensionar el proceso que afrontó su compañero de reparto, quien partía de una contextura delgada y debió adaptarse a las exigencias de un personaje ligado al alto rendimiento deportivo, heredero del universo iniciado por Rocky.
El proceso de transformación de Michael B. Jordan
El cambio físico se logró mediante un programa diseñado por el entrenador Corey Calliet, quien estructuró tanto la rutina de ejercicios como el plan nutricional. La estrategia contempló una dieta estricta con seis comidas diarias orientadas al desarrollo muscular, manteniendo al mismo tiempo un nivel de definición adecuado. El esquema incluía además una jornada semanal más flexible para equilibrar el esfuerzo sostenido.
En paralelo, el entrenamiento se organizó en cuatro días intensivos por semana. Las sesiones integraban trabajo con pesas, ejercicios de intervalos de alta intensidad y circuitos de boxeo, todos enfocados en llevar la condición física al máximo. La repetición metódica de estas prácticas fue clave para alcanzar el aumento de aproximadamente 11 kilos de músculo en 11 meses.
La consolidación de una nueva etapa en la saga de Rocky
La disciplina constante permitió que la preparación trascendiera lo estético y se reflejara en la forma de moverse, golpear y desenvolverse en pantalla. Esa dedicación terminó por consolidar una trilogía derivada de la historia original, con identidad propia y gran recepción del público.
En definitiva, el proceso de transformación física de Michael B. Jordan para interpretar al personaje de Creed en la saga de Rocky fue un hito en la industria cinematográfica. La combinación de un programa físico exigente, una alimentación planificada y una dedicación sin precedentes permitieron al actor alcanzar un nivel de musculatura y definición impresionante, redefiniendo así los estándares de preparación física para un papel en el cine.
