La muerte del ayatollah Alí Khamenei: un sacrificio por Irán
La primera andanada de ataques de Estados Unidos e Israel a Irán el sábado se cobraron la vida de la máxima autoridad del país: el ayatollah Alí Khamenei. ¿Cómo? Con el correr de los días, nueva información permite entender por qué el régimen teocrático perdió en un abrir y cerrar de ojos a su líder más preciado y custodiado.
Una elección consciente
Este martes, se supo que el propio Khamenei tomó la «elección consciente» de quedarse en su lugar de trabajo, en Teherán, cuando sucedieron los ataques de Israel y Estados Unidos, según dijo el portavoz de Exteriores de Irán, Ismail Baghaei.
Israel y Estados Unidos en acción
Israel hizo el resto. Hackeó las cámaras de tráfico de Teherán para vigilar la vida cotidiana de altos cargos iraníes como preparación para la Operación León Rugiente, durante la cual murió Khamenei, según un informe del Financial Times publicado el lunes.
La planificación del ataque
De acuerdo con el informe, la inteligencia israelí descubrió un patrón de vida de Khamenei y su personal de seguridad, incluyendo rutas de viaje, horarios de actividad y las identidades de las figuras de alto rango que solían estar con el fallecido líder iraní.
El sacrificio de Khamenei
El portavoz de exteriores aseguró que no se trató de una «falta de cumplimiento de los protocolos de seguridad», sino que Khamenei «se sacrificó por Irán» y dio «una gran lección», pues «los líderes son los últimos en ser detenidos o asesinados, pero nuestro líder fue el primero».
El fin de una era
Irán confirmó el domingo el asesinato de su líder supremo y decretó 40 días de luto oficial. La Guardia Revolucionaria, al confirmar la muerte del clérigo de 86 años, expresó en un comunicado: «Hemos perdido a nuestro gran líder y lo lloramos (…). Su martirio en las manos de los más terribles terroristas y exterminadores de la humanidad es un símbolo de su virtud».
El legado de Khamenei
El ayatolá Khamenei llevaba en el poder desde 1989, año en que asumió el cargo tras la muerte de Ruholá Jomeiní, pero desde hace casi una década corrían los rumores sobre su estado de salud. Su asesinato en el ataque, para el régimen iraní es vista como un martirio y un sacrificio por su país.
Con información de EFE y Jerusalem Post
Conclusión
El asesinato del ayatollah Alí Khamenei a manos de Israel y Estados Unidos representó un duro golpe para Irán, que perdió a su líder más importante. La valentía y el sacrificio de Khamenei al permanecer en su lugar de trabajo durante los ataques se convirtió en un acto de heroísmo para el pueblo iraní. Su legado perdurará en la historia del país, marcando un antes y un después en la política de la región.
