Hipoteca privada: el instrumento que usó Manuel Adorni para comprar una propiedad
Una hipoteca privada es un acuerdo entre dos partes —generalmente personas físicas— en el que una de ellas presta dinero y la otra ofrece un inmueble como garantía.
En términos legales, funciona igual que una hipoteca tradicional: es un derecho real que grava una propiedad para asegurar el pago de una deuda. Si el deudor no cumple, el acreedor puede ejecutar el inmueble para recuperar el dinero.
La diferencia clave es que no interviene un banco ni una entidad financiera, sino que el crédito lo otorga un particular.
Cómo funcionan en la práctica
El mecanismo tiene varias etapas formales, similares a las de un crédito bancario:
- Evaluación del inmueble: se tasa la propiedad para determinar cuánto se puede prestar
- Monto del crédito: en general, el prestamista financia hasta el 30% o 35% del valor del bien
- Condiciones: se pactan tasa, plazo y moneda (muchas veces en dólares)
- Escritura: la operación se formaliza ante escribano
- Registro: la hipoteca se inscribe en el Registro de la Propiedad
Esto significa que, aunque el crédito sea «entre privados», tiene respaldo legal pleno y queda documentado.
Por qué crecen en Argentina
El auge de las hipotecas privadas no es casual. Está directamente vinculado a la crisis del crédito hipotecario tradicional.
En la Argentina, el acceso a préstamos bancarios para vivienda es extremadamente limitado: se otorgan pocos créditos y gran parte de la población no califica.
En ese contexto, el mercado encontró una alternativa:
- vendedores que financian parte de la operación
- inversores que prestan dinero con garantía inmobiliaria
- compradores que no pueden acceder al sistema bancario
Así, el financiamiento privado terminó ocupando el lugar que dejaron los bancos.
Ventajas y riesgos
Ventajas
- Mayor flexibilidad: condiciones negociables entre las partes
- Acceso rápido: menos requisitos que un banco
- Posibilidad para no bancarizados
Riesgos
- Tasas más altas o informales
- Menor regulación que el sistema financiero
- Posibles conflictos legales si no está bien documentado
Además, en contextos como el del caso Adorni, estas herramientas pueden ser utilizadas para estructurar operaciones difíciles de justificar, lo que explica el interés judicial.
Un instrumento legal, pero bajo la lupa
Las hipotecas privadas son completamente legales en Argentina y forman parte del mercado inmobiliario desde hace años.
Sin embargo, su crecimiento reciente —impulsado por la falta de crédito bancario— también las convirtió en un terreno fértil para operaciones poco transparentes.
El caso de Adorni expuso esa realidad: detrás de una herramienta válida, puede haber tanto soluciones de financiamiento legítimas como maniobras que despiertan sospechas.
En un país donde acceder a un crédito hipotecario sigue siendo una excepción, las hipotecas privadas aparecen como una alternativa cada vez más utilizada, pero también cada vez más observada.
El escándalo que involucra al jefe de Gabinete puso en el foco una herramienta financiera poco frecuente: los créditos entre particulares con garantía inmobiliaria. A través de operaciones inmobiliarias bajo la lupa judicial, se reveló la utilización de hipotecas privadas en distintas compras de propiedades, cuestionando la transparencia de las transacciones y el origen de los fondos. Este mecanismo, cada vez más utilizado en Argentina, ofrece flexibilidad y acceso a financiamiento para aquellos que no califican para créditos bancarios tradicionales, pero también plantea riesgos en términos de tasas, regulación y posibles conflictos legales si no se documenta adecuadamente.
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