El Gobierno argentino ha logrado captar una cantidad considerable de dólares a través de reservas y emisiones de bonos en moneda dura, sumando un total de u$s10.430 millones hasta la fecha. A pesar de este flujo de divisas, la economía sigue mostrando signos de debilidad, con la caída real del ARCA por novena vez consecutiva y un crecimiento del empleo cada vez más inclinado hacia la informalidad.
Más dólares para el Gobierno y más aire para el tipo de cambio
El Banco Central ha logrado adquirir más de u$s7.200 millones en lo que va del año, superando el 70% de la meta anual de acumulación de reservas. Además, el Tesoro ha captado u$s3.279 millones mediante emisiones de bonos en dólares. Este flujo de divisas ha contribuido a mantener el dólar oficial en un rango de entre $1.400 y $1.470, al menos hasta mediados de año, según proyecciones de analistas financieros.
La recaudación sigue siendo un punto débil, con una caída del 3,7% en abril en comparación con el mismo mes del año anterior. Esto marca el noveno mes consecutivo de disminución en la recaudación impositiva, reflejando una economía que aún no logra recuperar impulso.
La recaudación sigue floja, aunque el IVA dejó una señal menos mala
A pesar de la caída generalizada en la recaudación impositiva, el impuesto al valor agregado (IVA) mostró una disminución del 1% en términos reales, indicando una posible mejora en el consumo tras un período de dificultades. Sin embargo, aún no se puede hablar de una recuperación sólida en este aspecto.
El panorama laboral sigue siendo preocupante, con una pérdida de 185.000 empleos asalariados privados y 72.000 en el sector público entre fines de 2023 y fines de 2025. La informalidad laboral ha ido en aumento, con 5,8 millones de personas trabajando en la economía informal y un aumento de 146.000 adherentes al monotributo.
El trabajo que crece no compensa la caída del empleo formal
Esta tendencia se refleja claramente en sectores como el delivery y la gastronomía casera, donde el empleo informal ha ganado terreno como una respuesta de emergencia a la caída del empleo formal. A pesar de la creciente oferta de empleo en estos sectores, los ingresos promedio siguen siendo inferiores a los de empleos formales en restaurantes u hoteles establecidos.
En resumen, a pesar de la entrada de más dólares al país y la estabilidad del mercado cambiario, la verdadera prueba sigue siendo lograr que esta mejora se refleje en un aumento del consumo y en la creación de empleo de calidad.
Al analizar la situación económica actual, queda claro que si bien hay aspectos positivos como la captación de dólares por parte del Gobierno, la debilidad en la recaudación y la informalidad laboral son desafíos que aún persisten. Es fundamental que las medidas económicas se enfoquen en impulsar el consumo y generar empleo formal para lograr una verdadera recuperación económica a largo plazo.
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