La reactivación de Fabricaciones Militares: un nuevo comienzo
Tras una sucesión de fallidos intentos por desprenderse de la compañía estatal, y caída la posibilidad de que la firma pase a manos de proveedores de la OTAN, el Gobierno nacional movió las piezas y se prepara para reactivar Fabricaciones Militares. En esa línea se informó que la empresa volvió a encender su horno de forja y retomará la producción de municiones para blindados y tanques de guerra, una actividad que cayó en una merma pronunciada a partir de la década del 90. También se prevé la producción de munición para morteros, componentes y piezas para vehículos artillados e, incluso, equipamiento para los cuerpos de policía que operan en el país.
El resurgimiento de la producción bélica en Argentina
De acuerdo a fuentes oficiales, se reabrirán líneas para fabricar munición de 105 mms. destinada a los tanques TAM y también material para los SK-105 Kurassier. En paralelo, la estatal retomará la producción de partes y componentes que formen parte del plan de modernización del parque blindado argentino, tarea que requirió personal y capacidades técnicas.
En meses recientes, de acuerdo a trascendidos, la compañía entregó alrededor de seis millones de proyectiles de infantería al Ejército y convocó a las direcciones de I+D de las Fuerzas para relevar necesidades actuales.
Ahora también se indicó que está previsto lanzar un concurso público internacional para atraer socios industriales y conformar acuerdos que permitan escalar la producción y actualizar procesos.
El impacto del ajuste en Fabricaciones Militares
El retorno de Fabricaciones Militares como un actor de peso en la defensa llega a escasos meses de que La Libertad Avanza (LLA) desactivara las labores en la fábrica de explosivos de Jáchal, en la provincia de San Juan, y preparara medidas similares para las instalaciones en Villa María, Córdoba.
A la par, el Gobierno efectuó la subasta de vehículos, contenedores y equipo previo acuerdo con el Banco Ciudad.
El cierre definitivo de Jáchal y la opción de una medida similar para Villa María mantuvo en vilo a los 1.200 empleados de la estatal, que continuó operando sin mayores cambios sus instalaciones en Río Tercero (Córdoba), Azul (Buenos Aires) y Fray Luis Beltrán (Santa Fe).
El interés de la OTAN y su posterior caída
En los últimos dos años, Fabricaciones Militares también supo estar en el radar de la OTAN, siempre a partir de su capacidad para producir municiones y explosivos a gran escala.
En 2024, dos compañías enviaron sendas delegaciones para averiguar condiciones por la estatal: CGS Defence, de República Checa aunque también participada por inversores estadounidenses, y la española Hispania Group.
En ese momento, desde el entorno de la empresa nacional se afirmó que ambas compañías evaluaban reorientar la producción de Fabricaciones Militares a los fines de abastecer con material bélico a Ucrania y sus aliados contra Rusia.
Conclusiones
La reactivación de Fabricaciones Militares representa un nuevo comienzo para la empresa estatal, que se prepara para retomar la producción de municiones y componentes clave para la defensa nacional. Con la vista puesta en atraer socios industriales y modernizar sus procesos, la compañía busca recuperar su rol como proveedor estratégico para el país y la región. El resurgimiento de Fabricaciones Militares marca un hito en la industria de defensa argentina y promete contribuir al fortalecimiento de la seguridad y la soberanía del país.
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