Trabajadores de apps: el problema que la reforma laboral todavía no termina de resolver
Perugini reconoció que incluso desde la Justicia resulta difícil establecer una única respuesta para determinar cuándo existe una relación de dependencia en el universo de las plataformas.
«Si buscan una respuesta definitiva mía en el libro, no la van a encontrar, porque no la tengo. Nos enfrentamos a un fenómeno sumamente dudoso: veo un caso y digo ‘es dependiente’, veo otro y digo ‘no lo es’», explicó.
El planteo introduce uno de los grandes interrogantes que enfrentará la Justicia laboral en los próximos años: cómo aplicar categorías tradicionales -empleador, trabajador dependiente, autonomía y responsabilidad empresarial- a modelos de negocios que funcionan bajo estructuras completamente diferentes.
Reforma laboral: qué cambia para las nuevas generaciones
La discusión sobre el futuro del empleo también atravesó otro de los puntos centrales de la Ley 27.802: la organización del tiempo de trabajo.
Durante la presentación se analizó particularmente el denominado «banco de horas», una herramienta que suele despertar resistencias por el temor a que termine significando una pérdida de ingresos o una extensión encubierta de la jornada.
«Amamos el teletrabajo, la virtualidad y, sobre todo, queremos tener tiempo libre», sostuvo el flamante juez Javier De Ugarte.
Desde esa óptica, consideró que el banco de horas podría funcionar como un mecanismo para acumular tiempo libre, en lugar de ser interpretado únicamente como una herramienta de flexibilización en beneficio de las empresas.
Teletrabajo: el debate que vuelve con la reforma
Otra de las modalidades que volvió al centro de la discusión fue el teletrabajo.
La especialista Viviana Díaz, quien se definió como una histórica «militante del teletrabajo», recordó que durante años esa modalidad fue observada con escepticismo dentro del propio mundo jurídico.
Díaz planteó que la nueva normativa no debería significar un retroceso en los derechos vinculados con esta forma de contratación y reclamó avanzar mediante la negociación colectiva, incorporando cláusulas específicas de teletrabajo dentro de los convenios.
Banco de horas, convenios y tecnología: el desafío para empresas y trabajadores
Los cambios tecnológicos también ponen bajo revisión los convenios colectivos construidos sobre categorías laborales que, en algunos casos, tienen décadas de antigüedad.
La especialista Sara Sosa sostuvo que la aceleración tecnológica experimentada desde la pandemia obliga a revisar esos esquemas.
En ese escenario destacó uno de los cambios introducidos por la nueva legislación: la supremacía del ámbito menor sobre el mayor dentro de la negociación colectiva, lo que obligará a empleadores, trabajadores y sindicatos a asumir un papel mucho más activo.
El desafío de seguirle el ritmo a la reforma
La velocidad de los cambios normativos quedó reflejada incluso en la elaboración de la propia obra colectiva.
Grisolía reveló que hacia fines de mayo el trabajo de los 16 autores estaba terminado y la primera edición ya había sido impresa. Pero el 1° de junio, el Poder Ejecutivo publicó tres decretos -407, 408 y 409- que obligaron a modificar buena parte del contenido.
La decisión editorial fue extrema: la tirada ya impresa fue descartada y hubo que comenzar nuevamente.
Durante junio los autores debieron trabajar contrarreloj para incorporar los tres decretos reglamentarios, una resolución de ARCA del 10 de junio y las directivas de la OIT conocidas dos días después.
Reforma laboral 2026: qué puede pasar ahora
La obra fue dirigida por Julio Armando Grisolía, quien también participa como autor, y reúne los aportes de los jueces María Elena López, Alejandro Perugini, Ricardo Hierrezuelo, Claudio Loguarro, Laura Cáceres y Javier De Ugarte; el subsecretario de Trabajo y Empleo de la Ciudad Horacio Bueno; las ex funcionarias judiciales Liliana Picón y Adriana Fernández; los abogados Juan Martín Morando, Viviana Díaz, Sara Sosa, Nadia García y Andrés Prieto Fasano; y el secretario judicial Ernesto Ahuad. Las distintas miradas no necesariamente coinciden entre sí, una diversidad que el propio director destacó como uno de los valores de la publicación.
Grisolía remarcó que el objetivo no fue elaborar una obra «a favor» o «en contra» de la reforma, sino estudiar objetivamente sus aspectos positivos y aquellos que generan dudas o controversias.
En resumen, la reforma laboral de 2026 plantea desafíos importantes en cuanto a la naturaleza del trabajo en la era digital, la organización del tiempo laboral y la adaptación de los convenios colectivos a las nuevas tecnologías. La incertidumbre sobre la relación de dependencia en las plataformas digitales, el teletrabajo y el papel de la negociación colectiva son temas cruciales que deberán resolverse en los próximos años a medida que la legislación evoluciona y se adapta a las demandas laborales cambiantes.
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