El acuerdo Mercosur-Unión Europea ha dado un paso importante hacia su implementación con la decisión de la presidenta de la Comisión Europea de aplicarlo de manera provisional tras la ratificación por parte de los parlamentos de Argentina y Uruguay. Este movimiento acelerado por ambas partes refleja la urgencia por activar los beneficios económicos que este tratado comercial puede ofrecer, a pesar de las incertidumbres y riesgos que aún persisten.
Impacto en Argentina
La aprobación provisional del acuerdo podría tener efectos inmediatos en el país, especialmente en las negociaciones sobre las cuotas otorgadas para la baja de aranceles. Sin embargo, la distribución de estas cuotas entre los países del Mercosur requerirá reuniones y acuerdos previos. Es importante destacar que la incertidumbre jurídica en la Unión Europea plantea un riesgo de revocación o modificación futura del acuerdo, lo que podría afectar a largo plazo a Argentina.
Asimetrías Arancelarias
Existen diferencias significativas en los aranceles aplicados por la UE y Argentina, lo que condiciona las expectativas y los riesgos del acuerdo para la industria y el agro argentinos. Mientras la UE cuenta con aranceles más bajos en promedio, Argentina mantiene tasas más elevadas, especialmente en productos no agrícolas. Esta disparidad estructural plantea desafíos para la competencia recíproca y la expansión de las exportaciones argentinas.
Qué ofrece el acuerdo: liberalización amplia pero gradual
El tratado implica una liberalización extensa, con la UE desgravando la mayoría de las líneas arancelarias y valor de importaciones desde Argentina en un plazo máximo de diez años. Este proceso combina desgravaciones inmediatas y escalonadas, abriendo oportunidades para sectores como las agroexportaciones, las manufacturas y productos con complementariedad, y aquellos beneficiados por contingentes agrícolas.
Ganadores potenciales
Los sectores «ganadores» del acuerdo incluyen a las agroexportaciones con trayectoria, las manufacturas y productos con complementariedad, y los productos beneficiados por contingentes agrícolas. Sin embargo, la distribución de cuotas y preferencias entre los países miembros del Mercosur sigue siendo un aspecto clave a determinar.
Riesgos y limitaciones
Las cuotas y condiciones establecidas en el acuerdo limitan la expansión masiva de exportaciones y mantienen incertidumbre sobre su sostenibilidad a largo plazo. Además, las asimetrías estructurales en los aranceles y las protecciones aún vigentes en la UE en sectores sensibles representan desafíos para la Argentina en el marco de este tratado.
En resumen, el acuerdo Mercosur-Unión Europea representa una oportunidad estratégica para Argentina en términos de acceso a un mercado amplio y diversificado. Sin embargo, los desafíos relacionados con las asimetrías arancelarias, las condiciones de acceso y la incertidumbre jurídica deben ser abordados de manera cuidadosa para maximizar los beneficios a largo plazo. La implementación provisional del acuerdo es un primer paso que marca el inicio de un proceso complejo y gradual hacia una mayor integración económica entre ambas regiones.
