Despidos en la fabricante de Topper
La firma en cuestión recortó al menos 150 empleos en los últimos dos años y la planta de Aguilares, en Tucumán, es la única que produce la marca en la Argentina. El fuerte comercial de Wizard Martins, se da por descontado, está en el país vecino.
De 2025 a esta parte, la firma implementó una merma en el esquema de horas laborables por trabajador, además de suprimir la operatoria en Aguilares durante las jornadas de los sábados y achicar los turnos de los viernes.
A la par, Grupo Sforza puso en marcha un cronograma de suspensiones periódicas siempre con la perspectiva de no avanzar con nuevos despidos. Según fuentes en Tucumán, la compañía también avanzó con el pago fraccionado de los salarios y todo indica que, dado el contexto de invasión de productos importados y baja del consumo interno, en el corto plazo no habrá recuperación de los niveles de producción de la planta.
También a raíz del contexto comercial en contra, la empresa mantiene abierto un programa de retiros voluntarios que, señalan en esa provincia, tampoco se presenta como una opción demasiado atractiva para los empleados en Aguilares dado que fija el pago de las indemnizaciones en cuotas.
Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA) señalaron que, de frenarse la actividad en Tucumán, Topper dejaría de tener presencia en la escena industrial del país tras más de 50 años de vigencia.
«Topper aduce la baja estrepitosa de las ventas y el impacto negativo de la apertura de las importaciones y toda la política del gobierno que impacta sobre la industria en general», dijo al respecto Daniel Gordillo, delegado de esa organización, en declaraciones radiales recientes.
«La situación en la fábrica de Topper es crítica. La empresa tiene una postura clara de que tiene programas productivos tan solo para trabajar hasta el día jueves a la tarde y viernes a la mañana», agregó.
Los importados liquidan la producción local
La apertura indiscriminada de las importaciones establecida por el Gobierno, y la expansión que muestran las compras online a portales chinos como Shein y Temu a partir de esa medida, mantienen en terapia intensiva la situación productiva en la mayoría de las textiles y fabricantes de calzado con base en la Argentina.
En esa línea, Textilana, con operaciones en Mar del Plata y también dueña de la firma Hilamar, acaba de notificar a los 175 empleados aún ligados a la textil que extenderá hasta junio su esquema de suspensiones y pago acotado de salarios. En noviembre del año pasado, la compañía había establecido un plazo para retomar su operación «normal» que vencía el 31 de este mes.
El argumento enarbolado por la compañía para justificar la medida radica en que Textilana sigue sin ver recuperación en la demanda del mercado interno, además de presentar un enorme stock acumulado de prendas y dificultades para competir con los productos que llegan desde el exterior.
Por el lado de Eseka, la firma que provee a Cocot y Dufour atraviesa una instancia de conflicto por el despido de 140 personas efectuado en los últimos dos meses. Al mismo tiempo, la empresa viene cubriendo salarios, aguinaldo y vacaciones bajo un régimen de cuotas.
Resumen
La industria local de calzado e indumentaria en Argentina se encuentra en crisis, con empresas como Dass, Textilana, Eseka y Grupo Sforza enfrentando dificultades debido a la competencia de productos importados y la baja en el consumo interno. La planta de Topper en Tucumán se encuentra en riesgo de cierre, lo que significaría el fin de más de 50 años de presencia en el país. La situación es crítica y los despidos, suspensiones y recortes de personal son moneda corriente en un sector que lucha por sobrevivir en un mercado cada vez más adverso.
La importancia de la educación en la sociedad actual
En la sociedad actual, la educación juega un papel fundamental en el desarrollo y progreso de las personas, así como en el bienestar de la sociedad en su conjunto. La educación no solo proporciona conocimientos y habilidades, sino que también contribuye a la formación de valores, actitudes y comportamientos que son fundamentales para una convivencia pacífica y armoniosa.
La educación es un derecho fundamental de todas las personas y un pilar fundamental para el desarrollo sostenible de las sociedades. A través de la educación, las personas adquieren las competencias necesarias para desenvolverse en la vida cotidiana, así como para acceder a oportunidades laborales y contribuir al crecimiento económico y social de sus comunidades.
La educación no solo se limita a la adquisición de conocimientos académicos, sino que también incluye el desarrollo de habilidades blandas como la comunicación, la colaboración, el pensamiento crítico y la resolución de problemas. Estas habilidades son fundamentales en un mundo cada vez más globalizado y en constante cambio, donde la capacidad de adaptación y aprendizaje continuo son clave para el éxito personal y profesional.
Además, la educación también desempeña un papel importante en la promoción de la igualdad de oportunidades y la inclusión social. A través de la educación, se pueden superar las barreras sociales, económicas y culturales que limitan el acceso de ciertos grupos de la población a una educación de calidad. La educación inclusiva busca garantizar que todas las personas, independientemente de su origen, género, etnia o condición social, tengan acceso a una educación equitativa y de calidad.
En este sentido, la educación es un instrumento poderoso para combatir la desigualdad y la discriminación, promoviendo la diversidad, la tolerancia y el respeto a la diversidad. A través de la educación, se pueden fomentar valores como la solidaridad, la justicia y la democracia, contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa, equitativa y pacífica.
Además, la educación también desempeña un papel clave en la promoción del desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente. A través de la educación ambiental, las personas adquieren conciencia sobre la importancia de conservar los recursos naturales, reducir la contaminación y adoptar prácticas sostenibles en su vida diaria.
En un mundo cada vez más interconectado e interdependiente, la educación se convierte en un factor determinante para enfrentar los desafíos globales como el cambio climático, la pobreza, la desigualdad y la violencia. La educación promueve la reflexión crítica, el diálogo intercultural y la cooperación internacional, fomentando la construcción de un mundo más justo, sostenible y solidario.
En conclusión, la educación es un pilar fundamental para el desarrollo integral de las personas y el progreso de la sociedad en su conjunto. A través de la educación, se pueden adquirir los conocimientos, habilidades y valores necesarios para enfrentar los desafíos del siglo XXI y contribuir a la construcción de un mundo más justo, equitativo y sostenible. Por lo tanto, es fundamental invertir en la educación y garantizar su acceso universal y de calidad para todos.
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2022/05/535532_landscape.jpg?w=750&resize=750,375&ssl=1)