Ataque brutal en Santa Fe: una joven de 15 años fue apuñalada por una patota
Una joven de 15 años fue atacada violentamente a cuchillazos por un grupo de cinco adolescentes en Santa Fe y, según familiares, los agresores apuntaban a cortarle el cuello. La joven sufrió heridas profundas en su rostro.
La serie de episodios tuvo lugar en la localidad de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, donde la víctima sufrió, entre otros ataques, heridas cortantes en su rostro y otras lesiones de gravedad.
El ataque y la intervención crucial
El pasado 1 de enero a la noche la joven salió de su casa rumbo a un kiosco del barrio. En el camino, fue interceptada por dos varones y tres mujeres, algunos menores de edad, quienes la rodearon y le produjeron lesiones profundas con cuchillos en el lado derecho de su rostro.
Durante el ataque, indicó el mismo medio, la víctima entró al comercio pidiendo ayuda. Según el reporte de la prensa local, los gritos y súplicas por socorro provocaron la huida de los atacantes.
“Ella entra al pasillo del kiosco y golpea la ventana pidiendo por favor que la dejen pasar porque ‘vienen con cuchillos y me van a matar’”, contó su madre a los medios locales.
Los atacantes alcanzaron a realizaron profundos tajos en su rostro antes de escapar. Intervinieron finalmente vecinos, que la ayudaron a llegar a un hospital local, para luego ser trasladada a otra clínica en Rafaela.
Consecuencias y detenciones
Si bien la víctima se encuentra fuera de peligro, deberá ser evaluada por un cirujano plástico debido a las lesiones sufridas en el rostro, informó Uno.
La causa fue caratulada como intento de homicidio, aunque para la madre no hay dudas sobre lo ocurrido. “Si no aparecía esa persona que la salvó, hoy estaríamos hablando de otro suceso. Mi hija estaría muerta”, afirmó.
La mayoría de los integrantes de la banda que atacó a la joven son menores de edad. Uno de los agresores, de 18 años, y dos de 16, son los únicos que quedaron detenidos. Por su parte, hay dos integrantes de la patota, de 15 años, que están en libertad.
El relato de la madre y antecedentes del conflicto
Luciana Nardulli, madre de la joven atacada por una patota a cuchillazos en Santa Fe, aseguró que el ataque que tuvo lugar el primer día de 2026 “no fue un hecho aislado, sino el desenlace de una persecución que llevaba meses”.
Según detalló, el conflicto comenzó cuando su hija se distanció de una excompañera de escuela. “Había empezado un bullying constante. Se separó de ella por cuestiones vinculadas al consumo de drogas y a partir de ahí comenzaron los hostigamientos”, explicó.
La situación se agravó con amenazas reiteradas y acoso a través de redes sociales. La víctima, a raíz de ese escenario, se cambió de colegio.
“Hay una chica que planificó todo”, afirmó, y recordó que esa misma adolescente habría protagonizado un episodio previo de extrema violencia en la Escuela Nacional N.º 40. “Esperó a otra compañera escondida detrás de un cantero y hay un video donde le golpea la cabeza contra el piso salvajemente”, denunció.
Al volver sobre lo ocurrido en el kiosco, contó que “uno le golpeaba la cabeza desde atrás, dos la sostenían y los otros dos intentaban apuñalarla todo el tiempo”.
«El lugar principal al que querían llegar era el cuello”, relató en declaraciones al programa «De 10», que se emite por LT10.
En ese momento, la intervención de un automovilista resultó determinante. “Ese hombre prácticamente le salvó la vida. Declaró que no la querían soltar hasta cumplir el objetivo de matarla”, afirmó la madre, y agregó que el hombre sufrió cortes en la mano al interceder.
Reflexión final
Los hechos ocurridos en Santa Fe son un claro ejemplo de la violencia que pueden sufrir los jóvenes en la actualidad. Es fundamental tomar medidas para prevenir y abordar situaciones de acoso y violencia entre adolescentes, así como para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. La solidaridad y la intervención de la comunidad son clave para evitar tragedias como la que estuvo a punto de ocurrir en este caso.
