Tariq y la devastación en Zarzir
Tariq quiere creer que la destrucción que ven sus ojos no fue intencional. Que el ataque iraní que esta madrugada de viernes hirió a 85 de sus vecinos y destruyó 300 casas en Zarzir, el municipio árabe del norte de Israel en el que él nació, no estaba dirigido a dañar a los suyos, la comunidad árabe israelí.
Zarzir es un pueblo, mayoritariamente, árabe y musulmán. Las dos mezquitas que sobresalen del skyline lo delatan.
Es un viernes de Ramadán, mes sagrado para el Islam porque conmemora el instante en el que Alá reveló el Corán al profeta Mahoma, y casi todos los vecinos están en ayunas.
El impacto en la comunidad
Desde que comenzó este último capítulo de la guerra, el 28 de febrero, es la primera vez que Irán bombardea una población árabe israelí.
Nadie protesta, sin embargo, contra Teherán por esta especie de “fuego amigo”. Un ataque desde la antigua Persia, donde la mayoría de la población también es musulmana. Aquí reina la resignación.
La visita inesperada
Y la sorpresa: no se esperaban la visita del presidente israelí, Isaac Herzog, que recorrió la zona donde cayó el misil iraní.
Netanyahu está acusado de corrupción por varios delitos. Como haber pagado sobornos, haber cometido fraude y abuso de confianza.
La realidad de Zarzir
A 10 kilómetros de Nazareth, Zarzir ocupa unos 3.900 kilómetros cuadrados en los que viven menos de 10 mil vecinos. Es tierra de beduinos, nómades árabes que abandonaros el perpetuo peregrinar siguiendo cursos de agua para dar de pastar a sus animales y se asentaron en esta zona entre los años 40 y 60 del siglo pasado.
Los índices de pobreza y violencia en estas comunidades árabes son mayores que en el resto de las ciudades donde la población es judía.
La escalada de violencia
El norte de Israel es la zona del país más castigada desde que comenzaron las operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra Irán.
Porque no sólo es un blanco a atacar por parte de Teherán, que responde a los bombardeos israelíes con ojivas de racimo que dispersan el daño sobre varios kilómetros a la redonda de los vecindarios que resultan destruidos.
El conflicto en cifras
Este viernes, fuentes oficiales de Israel confirmaron que, desde que comenzó esta nueva guerra, los ataques israelíes provocaron la muerte de entre 4.000 y 5.000 soldados iraníes.
Desde el punto de vista del material bélico descargado sobre objetivos militares de Teherán, Israel dejó caer más de 10.000 bombas sobre territorio iraní desde el inicio de las operaciones conjuntas con Estados Unidos, el último día de febrero de este año.
Conclusiones
Tariq, como representante de la comunidad de Zarzir, anhela la paz y la convivencia pacífica en medio de la devastación y el conflicto. A pesar de las diferencias políticas y los intereses en juego, su deseo es que la guerra termine pronto para poder reconstruir y vivir en armonía.
