Tormenta de nieve amenaza a Estados Unidos
Una nueva tormenta de nieve amenaza este domingo a gran parte de Estados Unidos, con acumulaciones que podrían superar los 30 centímetros en amplias zonas de la costa este, incluida la ciudad de Nueva York, según alertaron las autoridades meteorológicas.
Preparativos ante la tormenta invernal
Luego de una violenta tormenta invernal que a fines de enero dejó más de 100 muertos, las principales ciudades del noreste -como Nueva York, Filadelfia, Boston y Washington– vuelven a prepararse para un episodio extremo, marcado por intensas nevadas, fuertes vientos y riesgo de cortes de energía.
Alertas y pronósticos
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que en áreas como Boston podrían acumularse entre 30 y 60 centímetros de nieve, mientras que en otras ciudades del Atlántico Medio y los Apalaches se esperan registros de entre 23 y 45 centímetros.
Según el organismo, los desplazamientos podrían volverse “casi imposibles” en algunas zonas de la costa este debido a la combinación de nieve intensa, ráfagas de viento y visibilidad reducida. También se mantiene la alerta por posibles inundaciones en estados como Delaware y Nueva Jersey.
Medidas preventivas en Nueva York
En Nueva York, las autoridades comenzaron a tomar medidas desde el sábado ante el avance del fenómeno. El alcalde Zohran Mamdani informó que se prevén entre 33 y 43 centímetros de nieve en la ciudad, aunque no descartó que el acumulado pueda alcanzar “los 50 centímetros o incluso más” en algunos sectores.
“Pido a todos los neoyorquinos que se queden en sus casas y eviten circular”, señaló el jefe comunal, al advertir que los viajes durante la mañana del lunes podrían ser “extremadamente peligrosos”. En una publicación en la red social X, reforzó el mensaje: “Manténganse alejados de las rutas a menos que sea absolutamente necesario”.
Alertas y precauciones
Alrededor de 56 millones de personas se encuentran bajo algún tipo de alerta invernal en el noreste de Estados Unidos, incluidas 14 millones en el estado de Nueva York, donde rige una alerta de ventisca. Se trata de la primera advertencia de este tipo para la Gran Manzana en nueve años.
La tormenta terminará de formarse este domingo y se intensificará durante la noche, con nevadas persistentes y ráfagas de viento en un amplio sector del noreste del país. El sistema se desplazará lentamente y las alertas se extenderán al menos hasta el lunes.
Recomendaciones y medidas de emergencia
En la región del Atlántico Medio también se esperan nevadas, aunque de menor intensidad, mientras que en las Carolinas se prevé lluvia fría durante el fin de semana.
“Una advertencia de ventisca significa que se esperan o ya se están produciendo condiciones invernales severas”, explicó el NWS, que recomendó restringir los viajes únicamente a situaciones de emergencia. Para quienes deban circular, aconsejó llevar un kit de supervivencia invernal en los vehículos.
Estado de emergencia en Nueva York
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció la declaración del estado de emergencia en la ciudad de Nueva York, Long Island, partes del Valle del Hudson y la Región Capital. “Estamos desplegando 100 miembros de la Guardia Nacional y 25 vehículos para asistir a las autoridades locales”, informó también a través de X.
Impacto en zonas turísticas
Las nevadas en la ciudad de Nueva York podrían comenzar en la madrugada del domingo y ganar intensidad hacia la noche, con picos de hasta cinco centímetros por hora, según los pronósticos oficiales.
El impacto de la tormenta también alcanza a zonas turísticas de montaña. Centros de esquí del noreste permanecen bajo alerta, días después de que ocho personas murieran y una continúe desaparecida tras una avalancha ocurrida durante una tormenta de nieve en el norte de California.
Conclusión
Una nueva tormenta de nieve amenaza con paralizar gran parte de la costa este de Estados Unidos, incluida la ciudad de Nueva York. Las autoridades han emitido alertas y recomendaciones para prevenir accidentes y garantizar la seguridad de la población. Es importante seguir las indicaciones de las autoridades locales y mantenerse informado sobre la evolución del fenómeno meteorológico para tomar las precauciones necesarias.
