El riesgo país argentino alcanza un nuevo mínimo
Luego de ensayar una pausa este miércoles, los bonos argentinos siguen su rally alcista y el riesgo país logra bajar un nuevo escalón hasta los 476 puntos, un nivel que no veía desde junio de 2018. El apetito por los activos argentinos en las últimas semanas se destacó dentro de la región: sin contar a Venezuela, donde la deuda saltó después de la invasión de Estados Unidos, los bonos argentinos son los que más subieron este mes.
El camino hacia una nueva emisión de deuda
La sostenida caída del riesgo país, por debajo del piso psicológico de los 500 puntos, hace pensar que el equipo de Luis Caputo está más cerca de volver a emitir deuda en el exterior, uno de los objetivos implícitos para el Gobierno en este 2026.
Factores que impulsan la tendencia
Analistas de la City advierten que, además de un contexto favorable a nivel internacional para los países emergentes, las compras de reservas del Banco Central fue un catalizador clave para la compresión de estos rendimientos. El organismo que preside Santiago Bausili lleva comprados casi US$1.100 este mes, en un contexto de una inesperada calma del tipo de cambio.
Impacto regional y proyecciones
En medio de ese recorrido, aparecieron «luces verdes» en la región. La última fue la emisión de deuda de Ecuador: el país colocó esta semana US$ 4.000 millones, con tasas que oscilaron entre el 8,75% y el 9,25% en un bono a 8 años. Estas tasas son significativamente menores al 10,75% que el país tuvo que pagar en su última emisión de 2019.
Reflexiones y proyecciones futuras
«Basándonos en el World Economic Outlook del FMI, el PIB de Ecuador en 2025 fue de US$ 131 mil millones. Estandarizando estos montos al PIB de Argentina (US$ 683 mil millones), la emisión de Ecuador equivaldría a que Argentina capte unos US$21 mil millones», calcularon analistas de Delphos que destacaron que el país podría necesitar respaldo financiero por ese monto.
El desafío de las necesidades de refinanciamiento
«Con un exigente perfil de vencimientos por delante, Argentina enfrenta pagos en moneda extranjera por US$ 6.350 millones para lo que resta de 2026 y US$ 15.000 millones para 2027. De esta manera, las necesidades de refinanciamiento son evidentes«, dijeron.
El panorama futuro y las estrategias a seguir
La apuesta de la City es que, aunque la ventana de oportunidad parece haber empezado abrirse, el Gobierno esperará a una mayor compresión de los spreads para salir a testear el apetito de los inversores internacionales.
El camino hacia una nueva emisión de deuda
Es que el Riesgo País es la «temperatura base» de la confianza en Argentina. Pero cuando un país que hace mucho no pide prestado (como Argentina) sale al mercado, no le cobran solo la «temperatura base»; le cobran un recargo por novedad o un incentivo para que los inversores se arriesguen a plazos largos.
De esta manera, para evitar pagar demasiados «costos extra» el Gobierno apostaría a una mayor caída del riesgo país antes de volver a salir a los mercados.
En resumen, el contexto favorable a nivel internacional para los países emergentes, junto con las compras de reservas del Banco Central, han contribuido a la caída del riesgo país argentino y al aumento de la confianza en los activos del país. A pesar de las necesidades de refinanciamiento por delante, se vislumbra un escenario positivo para una potencial emisión de deuda en el futuro cercano, siempre y cuando se mantenga la tendencia descendente del riesgo país.
