La odisea de Yaacob Harary en Venezuela
Un ruido extraño despertó a Yaacob Harary dentro de su celda en la cárcel El Rodeo I de Venezuela. Cuando el argentino-israelí de 72 años abrió los ojos, vio a su socio y compañero de cautiverio, Douglas Javier Ochoa, con el cuello cortado. Intentaba suicidarse. Ya había perdido mucha sangre. Empezó a gritar para que se acercaran los guardias y logró que recibiera atención médica. Tras una intervención quirúrgica y transfusiones, Ochoa se salvó.
El rescate de Yaacob Harary
La escena fue en la misma prisión donde está detenido el gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo. Ocurrió apenas tres días antes de que el régimen chavista liberara a Harary, nacido en Argentina y con ciudadanía israelí, y quien ya está en Tel Aviv.
Reunión con Diosdado Cabello
Yaacob es arquitecto de profesión, pero tiene otra pasión. «Ama producir alimentos y ese tipo de cosas con animales», cuenta Emma a Clarín.
El sueño de hacer quesos en Venezuela
Después de varios años, en 2023, Yaacob viajó a Israel y tiempo después su esposa lo siguió. Pero en un momento de 2024, Gloria viajó a Ecuador por un tema familiar y Yaacob decidió ir a Panamá a buscar unas máquinas que había dejado para emprender su sueño de hacer quesos en Venezuela.
El calvario en la cárcel
Al igual que el colombiano Iván Colmenares, compañero de celda de Gallo, contó a Clarín, Yaacob debía escuchar una vez por semana el programa de Diosdado Cabello por los parlantes. Los guardias también ponían TikToks de Nicolás Maduro y emisiones de «Sin truco ni mañas», otro show de Cabello.
El recibimiento en Tel Aviv
Al llegar a Israel previa escala en Roma, fue saludado por Benjamín Netanyahu. El primer ministro de Israel agradeció mediante un comunicado al “Ministerio de Asuntos Exteriores, al Mossad, y a los gobiernos de Estados Unidos, Alemania, Austria e Italia”.
Harary estuvo recluido «en condiciones extremadamente duras, sin el debido proceso legal ni acceso a tratamiento médico, junto con presos locales y extranjeros», indicó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel en otro comunicado.
Como Venezuela e Israel no tienen relaciones diplomáticas, el Ministerio de Exteriores israelí, a través de la Embajada de Israel en Colombia, colaboró «con embajadas y agentes diplomáticos extranjeros en varios países para facilitar las visitas a la prisión, mantener el contacto con Harary y brindarle asistencia durante su encarcelamiento», explicaron en Israel.
En resumen, la historia de Yaacob Harary en Venezuela es un testimonio de las duras condiciones en las cárceles del país, pero también muestra la solidaridad internacional que finalmente logró su liberación y retorno a casa.
