El testimonio de Yaacob Harary: un relato desgarrador
Unos pocos días después de recuperar su libertad en Venezuela, el arquitecto argentino-israelí Yaacob Harary (71) voló a Tel Aviv, Israel. Desde ahí, empezó a escribir los padecimientos que sufrió mientras estuvo detenido, cuando iba a instalar una fábrica de lácteos, junto a su socio y amigo venezolano Douglas Javier Ochoa.
Un viaje lleno de adversidades
Tras permanecer detenido por la dictadura chavista 490 días, relata con lujo de detalles cómo fue su viaje desde Panamá a Venezuela, el cruce fronterizo y cómo cambió el clima con las fuerzas de seguridad de Venezuela después que vieron su pasaporte. En especial, apunta a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).
Condiciones inhumanas en la cárcel
Recuerda que le dieron una identidad falsa mientras permaneció recluido, los bichos en la celda y su cama de cemento sin sábanas. «El frío era terrible. El aire acondicionado estaba en 17 grados centígrados. Nos teníamos que bañar con agua congelada todas las tardes,» remarca.
La angustia de un intento de suicidio
También relata el intento de suicidio de su socio, que hoy representa su máxima preocupación y por la que decidió hacer público su desgarrador testimonio.
Una voz que busca justicia
Clarín tomó contacto con Harary tres días después de su liberación. Primero remarcó que no podía dar testimonio por cuestiones de seguridad, pero con el correr de los días, y mientras su socio y amigo no era excarcelado, cambió de opinión.
La carta pública completa de Yaacob Harary
Yo, Yaacob Eliahu Harary, ciudadano israelí y argentino, con nombre Jacobo Elías Forschberg, relato la historia de mi viaje a Venezuela a reunirme con el ciudadano venezolano Douglas Javier Ochoa Rodríguez.
Un proyecto truncado por la injusticia
Salí de Panamá el 7 de octubre de 2024 para reunirme con Javier en Colombia, frente al límite internacional con Venezuela. Llegué por la tarde y comimos y luego fuimos de compras de algunos insumos agrícolas que necesitaba para la finca que había comprado yo para que Javier trabajara como socio.
Condiciones inhumanas en la cárcel
Recuerda que le dieron una identidad falsa mientras permaneció recluido, los bichos en la celda y su cama de cemento sin sábanas. «El frío era terrible. El aire acondicionado estaba en 17 grados centígrados. Nos teníamos que bañar con agua congelada todas las tardes,» remarca.
Un desgarrador testimonio de injusticia
Escribió un relato pormenorizado de lo que padeció cuando fue a instalar su fábrica y pidió a este diario hacerlo público para ayudar a la situación de Douglas Javier Ochoa.
Conclusiones
El testimonio de Yaacob Harary revela las duras condiciones que enfrentó durante su detención en Venezuela, resaltando la importancia de la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la injusticia en todo el mundo.
