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Argentino Nahuel Gallo sufre atrocidades en celda venezolana

Argentino Nahuel Gallo sufre atrocidades en celda venezolana

La dura realidad en la prisión de Venezuela

Compañero de celda del gendarme Nahuel Agustín Gallo, el abogado cucteño Iván Colmenares relató las extremas condiciones en las que compartió celda con el argentino durante un año. Cucarachas, la comida a través de un cajón, el programa de Diosdado Cabello en los parlantes, ajedrez con piezas de papel higiénico y jabón, fueron parte de la detención. Pero además, la obsesión con Gallo y la preocupación del preso político argentino por la relación entre la dictadura chavista y el gobierno de Javier Milei.

Un testimonio impactante

Iván Colmenares (35), es abogado, reside en Cúcuta y cuando fue detenido en noviembre de 2024 trabajaba en la defensa de los intereses del Ejército de Colombia y en una ONG.

Condiciones infrahumanas en la prisión

En un paso fronterizo fue arrestado y sometido al mismo procedimiento que el gendarme Nahuel Agustín Gallo. Fue interrogado en la frontera y trasladado a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) donde durmió en un cuarto en el piso con decenas de personas hasta ser trasladado a el SESMA -ex prisión El Rodeo I-, que es el Servicio Especial de Máxima Seguridad del régimen chavista.

Violencia y maltrato en la prisión

Ya con el uniforme celeste, de a dos prisioneros por celda, Colmenares llegó a contabilizar 35 nacionalidades diferentes, que fueron víctimas de torturas psicológicas, violencia verbal, malos tratos y condiciones de detención ilegal infrahumanas.

La lucha por la información y la libertad

Durante la entrevista, realizada horas antes de que el régimen anunciara la liberación de presos políticos, Colmenares relató los sometimientos que padecieron.

Un rayo de esperanza

-¿Estás esperando por la salida de Nahuel?

-Sí, claro. Me encantaría volver a verlo y lo quiero ver en libertad. Espero que sea pronto que las autoridades argentinas hagan todo lo necesario para que él pueda volver a su casa, pueda estar en brazos de su hijo, de su de su familia, porque realmente lo necesita. Eso es a lo que uno se aferra ahí dentro, a volver a abrazarlos, a volver a verlos, y él es un enamorado de su hijo totalmente y de su país.

Resumen

El abogado Iván Colmenares compartió las duras condiciones de detención en la prisión venezolana junto al gendarme Nahuel Agustín Gallo. Entre cucarachas, condiciones infrahumanas y preocupaciones políticas, ambos lucharon por mantener la esperanza y la dignidad en un entorno hostil y opresivo.

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