La postura de EE.UU. en la guerra contra Irán
El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, convocó a una rueda de prensa en el Pentágono para abordar la situación actual en la guerra contra Irán. En sus declaraciones, Hegseth dejó en claro que los ataques estadounidenses no buscan un cambio de régimen, aunque reconoció que el liderazgo en Irán ha experimentado modificaciones. Asimismo, advirtió que Estados Unidos perseguirá y eliminará a los responsables de la muerte de ciudadanos estadounidenses, enviando así un mensaje contundente.
No es una guerra de cambio de régimen
Hegseth afirmó categóricamente: "Esta no es una guerra de cambio de régimen, pero el régimen sin duda ha cambiado y el mundo está mejor gracias a ello". Esta declaración contradice las intenciones expresadas previamente por el presidente Donald Trump, quien ha abogado por un cambio de régimen en Irán. En sus primeras declaraciones tras los ataques, Trump instó al pueblo iraní a tomar el control de su destino y alcanzar un futuro próspero y glorioso.
La amenaza nuclear de Irán
El secretario de Defensa enfatizó la importancia de evitar que Irán adquiera armas nucleares, acusando a Teherán de utilizar capacidades militares convencionales como un escudo protector para sus ambiciones nucleares. Además, criticó el acuerdo nuclear de 2015, negociado durante la presidencia de Barack Obama, calificándolo de fracaso.
"Esto no es Irak"
Hegseth subrayó que la guerra contra Irán no puede compararse con la guerra de Irak, y destacó que Estados Unidos no repetirá los errores del pasado al involucrarse en largos procesos de construcción nacional. Enfatizó que la operación actual, denominada "Operación Furia Épica", tiene un enfoque claro y decisivo: destruir la amenaza de los misiles y la capacidad nuclear de Irán.
La estrategia militar y las operaciones
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, acompañó a Hegseth en la rueda de prensa y señaló que las operaciones militares contra Irán llevarán tiempo para lograr los objetivos establecidos. Destacó que se requiere un trabajo duro y que podrían producirse nuevas bajas entre las tropas estadounidenses. Además, reveló que las operaciones están escalando después de 57 horas continuas de actividad, parte de la fase inicial que requerirá el envío de más tropas en el futuro.
Conclusiones
La postura de Estados Unidos en la guerra contra Irán es clara: no busca un cambio de régimen, pero está comprometido en evitar que Irán obtenga armas nucleares y en destruir las amenazas a la seguridad nacional. La estrategia militar se centra en operaciones precisas y decisivas, sin caer en los errores del pasado. La escalada de las operaciones y la determinación de perseguir a los responsables de ataques contra ciudadanos estadounidenses demuestran la firmeza de la posición de EE.UU. en este conflicto.
