En el caso del Banco Ciudad, la tasa es del 6% TNA fija en UVA, con un plazo de hasta 30 años. También financia hasta el 75% del valor de la propiedad.
Para un inmueble de $150 M, el crédito sería de $112.500.000, con un anticipo mínimo de $37.500.000. La cuota inicial rondaría los $607.500 mensuales, al igual que en el Banco Nación.
Con una relación cuota-ingreso del 25%, el ingreso mínimo requerido sería de $2.430.000 al mes, en línea con el Banco Nación.
La decisión sobre qué tipo de crédito tomar dependerá de las preferencias y posibilidades de cada tomador. Mientras los créditos tradicionales en pesos ofrecen mayor previsibilidad en las cuotas mensuales, los créditos UVA permiten acceder a montos más elevados con cuotas iniciales más bajas, aunque el capital se ajusta por inflación.
En un contexto de alta inflación como el argentino, la opción por un crédito UVA puede resultar más conveniente en términos de capacidad de endeudamiento y protección del valor del dinero prestado. Sin embargo, para quienes buscan estabilidad y predictibilidad en sus cuotas, los créditos en pesos sin indexación pueden ser la mejor alternativa.
La competencia entre bancos por captar clientes en el mercado hipotecario continúa, con diferentes propuestas que buscan adaptarse a las necesidades y preferencias de los tomadores. La diversidad de opciones disponibles brinda a los usuarios la posibilidad de elegir el crédito que mejor se ajuste a sus objetivos y posibilidades financieras.
En definitiva, la decisión sobre qué tipo de crédito hipotecario tomar dependerá de factores como el nivel de ingresos, la estabilidad laboral, la aversión al riesgo y las expectativas de inflación. Cada tomador deberá evaluar cuidadosamente las opciones disponibles y elegir aquella que le brinde la mayor seguridad y tranquilidad en el largo plazo.
ICBC: la alternativa privada más competitiva en UVA
El ICBC ofrece una de las líneas UVA más competitivas del sector privado, con un monto máximo de $360 M para vivienda permanente.
La tasa de la cartera general es del 9,9% TNA fija + UVA. Quienes acrediten su sueldo en el banco acceden a una tasa preferencial del 6,9% TNA + UVA.
Los créditos permiten financiar hasta el 80% del valor de la propiedad, con plazos de hasta 240 meses, destinados a la adquisición de vivienda principal. Adicionalmente, se contemplan destinos como refacción y ampliación.
Se puede sumar cónyuge, conviviente o familiar directo (padre/madre) como codeudor. La edad máxima en la última cuota es de 75 años.
Qué conviene según tu perfil de riesgo y capacidad de ahorro
Los créditos sin UVA tienen un atractivo concreto: el capital no se ajusta por inflación. En un contexto donde la inflación baja pero sigue siendo elevada, el tomador que elija esta modalidad apuesta a que la inflación caerá por debajo de la tasa de interés variable.
También puede simplemente preferir no depender de que eso ocurra. La certeza de que la deuda no crecerá mes a mes tiene un valor psicológico y financiero importante para muchos ahorristas.
Pero la realidad de los números es clara: UVA mejora drásticamente la cuota inicial y los ingresos requeridos para acceder. Un crédito en el BNA exige un sueldo de $2,4 M para comprar una propiedad de $150 M. En el Credicoop sin UVA, ese mismo inmueble requiere ingresos de $14,4 M mensuales.
La diferencia es tan marcada que muchos potenciales compradores quedan directamente excluidos de las líneas tradicionales. El riesgo de indexación por inflación resulta, para ellos, un riesgo asumible frente a la imposibilidad de acceder.
Quienes tienen ingresos suficientes y prefieren certezas, en cambio, encuentran en estas líneas sin UVA una oportunidad para financiarse sin depender de la evolución de la inflación ni del CER.
En resumen, la oferta del ICBC en créditos UVA se destaca por su competitividad y flexibilidad, permitiendo acceder a montos significativos con tasas preferenciales para quienes acrediten su sueldo en el banco. La elección entre créditos con y sin UVA dependerá del perfil de riesgo y capacidad de ahorro de cada persona, ya que ambos tienen ventajas y desventajas según las necesidades financieras y la tolerancia al riesgo del solicitante. Es importante evaluar detenidamente las opciones disponibles y considerar tanto el aspecto financiero como el psicológico al momento de decidir qué tipo de crédito es más conveniente para cada situación individual.
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