Nace un nuevo negocio financiero
El Gobierno incluyó en su reforma laboral un «caballo de troya» para ampliar el mercado financiero local de la mano de un selecto grupo de grandes jugadores privados. De aprobarse la iniciativa, pasarán a manejar fondos millonarios provenientes de la ANSeS para financiar el pago de indemnizaciones por despido y podrán invertirlos en activos financieros.
Esa es la idea detrás del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo pensado para que las empresas financien las cesantías con una contribución del empleador de hasta el 3% de las remuneraciones, que a su vez se le descuenta del aporte que hacía al sistema previsional para jubilaciones, PAMI y asignaciones familiares de los trabajadores.
Si bien ese punto del proyecto genera controversia porque según especialistas desfinancia «la caja de los jubilados» en casi 0,5 puntos del PBI y representa un «subsidio» a los empleadores, la otra particularidad es que los fondos serán instrumentados por diversas entidades habilitadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
El Gobierno ya instrumentó algo similar con el fallido Fondo de Cese Laboral, cuando habilitó a los administradores de Fondos Comunes de Inversión (FCI) y Fideicomisos Financieros, como bancos (privados, públicos y provinciales), fintech, billeteras virtuales, sociedades de bolsa, escribanías y estudios legales y contables. Ahora, tampoco descartan incluir a las compañías de seguro.
En medio de los tironeos con las provincias y las dudas entre algunos gobernadores por la falta de precisión sobre el 3% de las contribuciones que irá a fondos privados, el Gobierno acelera las negociaciones por la reforma laboral con el fin de aprobarla en febrero en el Senado. En el caso del FAL, la CNV deberá reglamentar las entidades habilitadas para operar los fondos que deberán constituir las empresas en forma separada, entre otros aspectos.
A dónde irán los aportes de la ANSeS
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció semanas atrás que el objetivo es «recomponer el mercado de capitales con parte de la reforma laboral». Y estimó que el FAL va a alimentar el mercado de capitales con US$ 4.000 millones por año, a la vez que la Ley de Inocencia Fiscal podría incentivar la salida de dólares del colchón.
Después del fracaso de las AFJP, las empresas que administraron los aportes jubilatorios de los trabajadores bajo un sistema de capitalización desde 1994 hasta su estatización en 2008, desde un despacho oficial evalúan que el espectro de inversiones con las indemnizaciones será parecido al de las Administradoras de Fondos de Pensión (AFP) en Chile.
Las primas hermanas de las AFJP invierten los sueldos en fondos mixtos (acciones y bonos, incluyendo títulos extranjeros) con rendimientos fluctuantes y resultados discutibles. Según un estudio encargado por la Subsecretaría de Previsión Social en 2023, el 94% de las personas considera que el modelo de las AFP genera una «distribución asimétrica de ganancias y pérdidas», con bajas pensiones y altas comisiones.
Así, de replicar el esquema chileno, el FAL no solo podría ser servir para que las grandes empresas se financien con la colocación de dichos fondos en acciones u obligaciones negociables, sino también para el fondeo del Tesoro en caso de que sus bonos soberanos figuren dentro del menú de inversiones autorizadas. Nada menor en un año en el que vencen $ 128 billones de la deuda en pesos, según BAVSA.
Una radiografía del mercado puede ayudar a entender quiénes son los principales jugadores. Hoy, 59 sociedades gerente administran $ 78 billones (unos US$ 53.500 millones) de inversiones de personas y empresas en fondos comunes. Casi el 60% está colocado en el mercado de dinero (money market), constituido por activos de deuda corto plazo, como letras del tesoro, con rescate inmediato.
Según datos de la Cámara de Fondos Comunes de Inversión al 31 de diciembre de 2025, el ranking administradores de FCI lo lidera el Banco Galicia ($ 11,4 billones) con el 14% del patrimonio total, seguido de cerca por el Santander ($ 10 billones) y en el tercer puesto por Mercado Pago ($ 6 billones), la firma de Marcos Galperín, con cerca de 30 millones de cuentas en su billetera virtual.
Más abajo, se encuentra Banco Macro ($ 4,7 billones), BBVA ($ 3,9 billones) y la sociedad de bolsa Allaria ($ 3 billones), junto con el Fondo Pellegrini del Banco Provincia ($ 2,7 billones), Balanz ($ 2,6 billones) y el banco chino ICBC ($ 2,3 billones), mientras que el décimo puesto lo ocupa Adcap ( $ 2 billones).
En resumen, el Gobierno está impulsando una reforma laboral que incluye la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el cual permitirá a grandes jugadores privados manejar fondos millonarios provenientes de la ANSeS para financiar indemnizaciones por despido y realizar inversiones financieras. Este nuevo mecanismo busca reactivar el mercado de capitales y podría tener un impacto significativo en la economía del país.
