En la provincia de Buenos Aires, las negociaciones políticas han alcanzado un punto crítico con la discusión sobre las reelecciones indefinidas de los intendentes. Este tema, que quedó pendiente para el año 2026, ha generado tensiones entre los intendentes peronistas y La Cámpora, así como con otros partidos políticos presentes en la región.
Los intendentes peronistas buscan modificar la ley que en 2016 estableció un límite a las reelecciones indefinidas, acuerdo que surgió entre la ex gobernadora María Eugenia Vidal y Sergio Massa. Sin embargo, algunos intendentes han logrado sortear esta restricción mediante el artilugio de no completar su mandato, tomando una licencia antes de tiempo para poder presentarse nuevamente en 2027.
En el Senado bonaerense, dominado por el peronismo, y en la Cámara de Diputados provinciales, la mayoría también pertenece al mismo partido. Sin embargo, la interna peronista se ve agravada por la presencia de radicales, libertarios, macristas y vecinalistas, quienes también tienen sus propios intereses en juego.
El gobernador Axel Kicillof, quien no puede presentarse a la reelección en la Provincia, busca mantener la lealtad de los intendentes peronistas y ha expresado su apoyo a la modificación de la ley. En este sentido, su jefe de gabinete, Carlos «Carli» Bianco, ha manifestado públicamente su posición a favor de permitir las reelecciones, argumentando que impedirlas sería un acto proscriptivo.
Dentro del peronismo, existen diferentes posturas respecto a la modificación de la ley. Mientras algunos diputados han presentado proyectos para romper el límite a las reelecciones solo en ciertas categorías, otros han propuesto eliminar por completo cualquier restricción para los intendentes. Esta división interna ha generado incertidumbre sobre el futuro político de la provincia.
En el conurbano bonaerense, varios intendentes peronistas se encuentran imposibilitados de renovar sus mandatos, incluyendo figuras como Jorge Ferraresi, Federico Achaval y Ariel Sujarchuk. Por su parte, los intendentes radicales también enfrentan limitaciones para presentarse a un nuevo período, lo que ha generado preocupación en el partido.
Además, los intendentes libertarios y macristas se ven afectados por el límite a las reelecciones, al igual que algunos vecinalistas. En este escenario complejo, las negociaciones políticas se presentan como una de las principales batallas en la provincia de Buenos Aires, con repercusiones que podrían cambiar el mapa político de la región.
En resumen, la discusión sobre las reelecciones indefinidas de los intendentes en la provincia de Buenos Aires ha generado tensiones y divisiones en el ámbito político. Mientras algunos buscan modificar la ley para permitir nuevas candidaturas, otros se oponen a cualquier cambio. El resultado de estas negociaciones podría tener un impacto significativo en el futuro del panorama político de la región.
