El giro inesperado en el ring
Durante once rounds, el inglés Nick Ball fue dueño de la pelea. Presionó, atacó, empujó la acción y pareció encaminarse, ante su gente a una defensa exitosa del título mundial pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Pero el boxeo, como pocas veces, volvió a demostrar su costado imprevisible: Brandon Figueroa salió embravecido al duodécimo y último asalto, lo noqueó de manera espectacular y se coronó campeón del mundo en una dramática velada celebrada en Liverpool.
La determinación de Figueroa
El giro fue tan abrupto como emotivo. En el descanso previo al último round, Manny Robles, entrenador de Figueroa, fue directo: “Demostrá cuánto querés esto”. El texano respondió con una ráfaga feroz, conectó los golpes justos y dejó sin respuestas a Ball. El nocaut llegó como una escena de película, silenció al estadio y cambió por completo la historia de la noche.
El duelo entre dos estilos
La pelea había sido, hasta entonces, un dominio sostenido del campeón. Ball, invicto y respaldado por un público entregado, había impuesto su estilo de presión constante, ritmo alto y fortaleza física. Figueroa resistió, absorbió castigo y esperó su momento. Cuando lo encontró, no dudó.
La diferencia de estaturas
El enfrentamiento había generado expectativa desde el pesaje oficial: Ball marcó 56,74 kilos en la báscula y Figueroa 56,78, ambos dentro del límite reglamentario del peso pluma. El contraste, sin embargo, estuvo en lo físico: el británico mide apenas 1,57 metro, mientras que el estadounidense alcanza el 1,75m, una diferencia notoria que dio nombre al evento: A Tall Order.
Los antecedentes de los contendientes
Ball había llegado a esta defensa con un récord invicto de 23 triunfos, un empate y 13 nocauts. Su recorrido incluía victorias de peso ante Isaac Dogboe, Raymond Ford, Ronny Ríos, TJ Doheny y Sam Goodman, además del empate polémico frente a Rey Vargas en 2024, combate en el que muchos entendieron que mereció quedarse con el título del CMB. En Liverpool buscaba ratificar su lugar entre los mejores de la división.
El desafío de Figueroa
Para Figueroa, excampeón mundial supergallo, el desafío era doble: disputar un título en una categoría superior y hacerlo en territorio enemigo. Apostó a su mayor alcance, a su experiencia y a una convicción que sostuvo incluso cuando las tarjetas parecían lejos. El último round fue su respuesta.
Un desenlace impactante
La definición dejó una de las escenas más impactantes de un 2026 que recién comienza y coronó a un nuevo campeón mundial pluma de la AMB. Para Liverpool, ciudad que se ha consolidado como plaza fuerte del boxeo británico, la noche quedará en la memoria por un desenlace inesperado. Para el boxeo, por la certeza de siempre: ninguna pelea se termina antes de tiempo.
El boxeo nos sigue demostrando su imprevisibilidad y emoción en cada combate, recordándonos que en este deporte nada está decidido hasta que suena la campana final.







