Diferencias entre el «contado con liqui» y el dólar MEP
Es lo que tienen las regulaciones «anti rulos»: a veces, por reprimir un negocio de arbitraje se genera una brecha financiera que hace aun más apetitosa la búsqueda de una ganancia para los buscadores de oportunidades. Y los analistas del mercado observaron cómo la diferencia entre el «contado con liqui» y el dólar MEP superó el nivel de 4% tras la última medida del Banco Central.
Esa brecha -llamada «canje» en la jerga del mercado financiero- es la más alta que se registra desde hace un año, cuando se levantó el cepo para los ahorristas individuales. En las últimas semanas esa brecha se encontraba en torno de 3%, con leve tendencia al alza.
Y la escapada se produjo luego de que el BCRA publicara sus últimas medidas, que tornan más difícil la operatoria cambiaria, al estirar el lapso de la «restricción cruzada». Es decir, quienes vendieron dólares en el mercado CCL, deben esperar 30 días para volver a realizar operaciones con títulos que puedan ser liquidados en moneda extranjera.
El efecto de las medidas del Banco Central
La medida apunta a frenar un «rulo» creciente que realizaban inversores, tanto individuos como en las gerencias financieras de empresas.
El esquema consiste en comprar dólares en el mercado local, al tipo de cambio oficial y transferirlos a cuentas del exterior. Luego se reingresan las mismas divisas, pero en el mercado «contado con liqui», lo cual permite capturar la diferencia. Hablando en plata, unos $67 por cada dólar vendido.
El BCRA, al mismo tiempo que flexibilizó parte del cepo -por ejemplo, elimina la obligación de que las exportaciones realizadas por individuos deban ser obligatoriamente convertidas a pesos-, endureció la práctica de ese «rulo», por considerar que distorsiona el mercado.
Historia de las brechas cambiarias
El CCL y el MEP son dos tipos de cambio parecidos, en el sentido de que ambos reflejan el costo del dólar al comprar títulos del mercado de capitales en pesos y revenderlos en moneda extranjera. Pero tienen una diferencia fundamental: mientras el MEP implica que los dólares se cobran y se mantienen en el país, el «contado con liqui» se guarda en una cuenta bancaria del exterior.
En consecuencia, lo que se ha visto históricamente es que esa «brecha» entre los dos tipos de cambio suele agrandarse en momentos en que los inversores perciben un mayor riesgo político -incluyendo la posibilidad de un default o reperfilamiento de la deuda soberana-.
Impacto de las medidas en el mercado
Una especulación que corre por estas horas es que lo que motivó al BCRA a segmentar los mercados es la voluntad de estimular un financiamiento barato con dólar MEP, ya sea para el segmento corporativo o para el propio Tesoro. «Esto venía dándose con el canje en 3%, por lo que es de esperar que, a mayor spread, se exacerbe lo que ya veíamos (YPF a 4 años al 5,5% o Pampa a 3 años a la misma tasa, por ejemplo)», argumenta Outlier.
También circulan críticas en el sentido de que, con la nueva restricción, el BCRA busca limitar el menú de opciones para la elevada liquidez dolarizada que hoy existe en el mercado, y que puede verse atraída por bonos de deuda soberana argentina como los Bonares y Globales, así como los US treasuries.
Resumen
En resumen, las recientes medidas del Banco Central han generado un aumento en la brecha entre el «contado con liqui» y el dólar MEP, lo cual ha despertado preocupaciones en el mercado financiero. Mientras que el objetivo era frenar el arbitraje cambiario, algunas voces críticas advierten que estas acciones podrían tener efectos contraproducentes, como una menor oferta de dólares en el mercado CCL y un aumento en su cotización. La incertidumbre generada por estas medidas podría impactar en la percepción del riesgo país y en la decisión de los inversores de mantener sus activos en el país.
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