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Caos en el transporte público: trenes y colectivos atestados y demorados

Caos en el transporte público: trenes y colectivos atestados y demorados

Caos en el transporte público antes del Argentina-Inglaterra

Viajar en transporte público horas antes del trascendental partido entre Argentina e Inglaterra por la semifinal del Mundial se convirtió este miércoles en un dolor de cabeza para miles de personas que intentan regresar a sus casas antes del pitazo inicial.

Varias líneas de colectivo avisaban a los pasajeros que desde las 14 iban a aplicar restricciones en el servicio hasta la finalización del partido, que recién está previsto que comience a las 16.

En ese marco, hubo demoras y gran congestión de tránsito en las principales avenidas y autopistas, especialmente en las salidas de la ciudad por la cantidad de personas que tuvieron autorización para salir antes de sus trabajos y poder ir a ver el partido.

También a lo largo del trazado del Metrobus del bajo se vieron extensas filas de pasajeros que esperaban subir a sus colectivos rumbo al sur del Gran Buenos Aires o a la estación de Constitución, varios de los cuales pasaban repletos y no podían seguir levantando viajeros.

Por ejemplo, en la esquina de Alem y Tucumán la cola para tomar el colectivo diferencial que va a La Plata triplicaba su extensión habitual para la media tarde y llegaba casi hasta la esquina de Lavalle, cuando generalmente hay entre 8 o 10 personas en espera.

Problemas en los trenes y subtes

También se convirtió en un dolor de cabeza el regreso a casa en las distintas líneas de trenes que parten desde Constitución, Once y Retiro, con formaciones completas y pasajeros intentando subir a los trenes empujando para llegar a tiempo.

En la línea Roca, una de las más populares, hubo cancelaciones en el servicio a Ezeiza y reprogramaciones en las formaciones que van hacia Alejandro Korn.

La escena se repetía, con andenes saturados con pasajeros esperando para ir hacia el sur del conurbano. Los trenes que llegaban a la ciudad también lo hacían colmados, con mucha gente parada y casi sin espacio para circular en los vagones.

Los subtes también estaban abarrotados en la estación de Retiro para hacer las combinaciones por el resto de la ciudad y la estación de Constitución.

Conclusión

En resumen, el caos en el transporte público antes del partido entre Argentina e Inglaterra por la semifinal del Mundial fue evidente en las calles de Buenos Aires. Miles de personas intentando regresar a sus hogares se encontraron con un escenario de demoras, cancelaciones y congestión en colectivos, trenes y subtes. La organización y planificación de los servicios de transporte público se vieron sobrepasadas por la demanda generada por el evento deportivo, dejando a los pasajeros en una situación complicada. Esperemos que las autoridades puedan tomar medidas para evitar que situaciones como estas se repitan en el futuro.

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