El calvario de los hinchas de Racing en Uruguay
Una hora y media después del partido, los hinchas de Racing no podían dejar el estadio Campeón del Siglo. La derrota se había consumado dos horas antes, ya no había un solo fanático de Peñarol y solo se escuchaban los murmullos de la frustración por un partido que dejó incertidumbre, especialmente por el rendimiento. Sin embargo, la Policía no dejaba salir a los argentinos, que vivieron un auténtico calvario para poder volver a casa.
La espera interminable
Los testimonios se replicaron en las redes sociales, el canal que eligieron muchos de los hinchas que cruzaron el Río de La Plata para exponer el maltrato. Los dirigentes y el plantel permanecieron en la cancha hasta que se fue el último hincha. Como consecuencia de esta situación, la delegación celeste y blanca recién pudo aterrizar este miércoles a las 6.30 de la mañana. Fue un día perdido de entrenamiento, justo cuando más apretado tiene Racing el calendario, ya que este viernes enfrenta a Tigre por la 5ª fecha del Torneo Clausura.
Problemas desde la previa
El problema comenzó en la previa, cuando desde el Ministerio del Interior informaron que los hinchas visitantes debían llegar 5 horas antes al estadio. El punto de concentración que definieron los encargados del operativo de seguridad fue el Parque Roosevelt, ubicado a 12 kilómetros del aeropuerto de Carrasco. Desde allí, los micros y combis podrían salir hacia la cancha. También se informó que no se permitirían automóviles particulares en la zona del estadio.
El descontento de los hinchas
Esta situación generó preocupación en varios de los hinchas que llegaron hasta la capital uruguaya en sus propios vehículos o en el barco que amarró en el puerto a las seis de la tarde. No obstante, el ingreso con DNI y QR no tuvo dificultades, más allá de que mucha gente viajó sin entradas. Y durante el partido tampoco hubo inconvenientes. Todo fue folclore de tribuna a tribuna.
La espera se hace eterna
Cuando desde los altoparlantes se anunció que primero se desconcentraría el público uruguayo, no gustó. Pero a medida que se fueron consumiendo los minutos, ganó la impaciencia. Especialmente, de la barra.
Declaraciones de los protagonistas
«Es una locura realmente lo que estamos viviendo, nosotros lógicamente estamos en el estadio y no nos vamos a ir hasta que se vaya el último hincha de Racing. Estamos todos acá esperando. Hay parte de la comisión directiva en la tribuna con familias», dijo Diego Milito en la madrugada. «Estoy en contacto con el presidente de Peñarol. Esto es pura y exclusivamente el Ministerio del Interior y la Policía que no liberan la posibilidad de que la gente pueda salir», añadió el presidente.
Las críticas hacia la seguridad
«Nos retuvieron una hora y media en la tribuna. Éramos 4500 personas que tuvimos que salir por una escalera de 3 metros y con policías a los costados. O sea que sí o sí, la gente terminaba empujando a los oficiales. Era cuestión de segundos para que se pudriera todo. Por suerte, no pasó nada», le dijo Leandro Rodríguez Hevia, uno de los dirigentes, a Clarín.
El regreso a casa
«Encima, a los micros que estaban en el parque para llevarnos de vuelta, la Policía los largó de a tandas de 20 y eran 90. La gente veía que había pocos micros y se desesperaba. Todo mal hicieron», enfatizó.
Consecuencias para Racing
Los jugadores estaban inquietos, ya que muchos de sus familiares viajaron para ver el partido. Por eso no querían irse del estadio.
Reacciones en las redes sociales
De acuerdo a las imágenes que registró Leandro Adonio Belli, periodista partidario de Racingmaníacos que estaba en la popular, la Guardia Imperial no tuvo contemplaciones con el resto de los hinchas y bajó a los empujones con sus bombos y banderas.
La polémica por el estadio
Las quejas respecto al estadio son comunes para los visitantes. Es que el Campeón del Siglo, que tuvo un costo de 40 millones de dólares y fue inaugurado en marzo de 2016, está erguido en Canelones, a 18 kilómetros de Montevideo, donde solo es posible acceder a través de la ruta 102.
Conclusiones
De acuerdo al Ministerio del Interior de Uruguay, «el operativo se desarrolló sin ningún inconveniente». No es lo que dicen los hinchas de Racing, que además de la derrota de su equipo tuvieron que soportar el rigor de la fuerza de seguridad.
