La difícil decisión de Zahra Ghanbari
Zahra Ghanbari volará en las próximas horas de Malasia a Irán, retirando su solicitud de asilo y siendo la quinta integrante de la delegación en cambiar de opinión. En días anteriores, tres jugadoras y un miembro del cuerpo técnico ya habían tomado la misma decisión y regresado a su país.
Presiones y amenazas en Irán
Los grupos de derechos humanos han denunciado reiteradamente las presiones y amenazas que reciben los deportistas iraníes en el extranjero. Se les amenaza con la confiscación de sus bienes o con represalias contra sus familiares si desertan o critican al régimen de la República Islámica.
Rechazo a cantar el himno nacional
Las jugadoras iraníes se negaron a cantar el himno nacional durante la Copa Asiática Femenina, lo que desencadenó críticas y acusaciones en su país. Este gesto fue interpretado como un desafío a las autoridades y provocó reacciones encontradas tanto en Irán como en Australia.
Polémica entre Australia e Irán
La federación iraní de fútbol acusa a Australia de secuestrar a las jugadoras y forzarlas a renegar de su país en contra de su voluntad. Por otro lado, el primer ministro australiano elogió la valentía de las mujeres y prometió brindarles refugio en su país.
Impacto en la selección masculina
El presidente de la Federación Iraní de Fútbol puso en duda la participación de la selección masculina en el Mundial de 2026, debido a la controversia generada por la actuación de las jugadoras en la Copa Asiática Femenina. Esta situación podría tener repercusiones en el ámbito deportivo internacional.
En resumen, la retirada de la solicitud de asilo de Zahra Ghanbari y otras jugadoras iraníes ha generado un debate sobre la presión a la que están sometidos los deportistas en Irán y las consecuencias de sus acciones en el ámbito internacional.
