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Caputo celebra entrada récord de dólares por ahorristas

Caputo celebra entrada récord de dólares por ahorristas

El balance cambiario que publicó el Banco Central (BCRA) es otro motivo de festejo para el Gobierno: fue el tercer mes consecutivo en el que son más los dólares que entran que los que salen de la economía, aunque las cifras empiezan a adelgazar y dejan una nota de duda sobre qué tan sostenible será esta situación en el resto del año.

Gracias al boom exportador, al bajo nivel de importaciones y a una demanda relativamente contenida de dólares por parte de los ahorristas, el mes de junio dejó un superávit de cuenta corriente por u$s857 millones. Así, el acumulado de 12 meses llega a u$s4.806 millones.

Para un país en el que siempre el rojo de las cuentas externas fue el talón de Aquiles de los planes económicos, el hecho de que ahora haya superávit constituye un bálsamo. Por lo pronto, se disipan los temores de una devaluación para el corto plazo así como de un riesgo de default en el pago de la deuda externa.

Es, también, uno de los indicadores que mira con lupa el Fondo Monetario Internacional, y el haber pasado a cuentas positivas fue lo que llevó a Kristalina Georgieva a afirmar que Argentina no necesitaba nuevas asistencias de dólares frescos para hacer frente al calendario de vencimientos financieros.

Las dudas del mercado para el segundo semestre

La incógnita, como es habitual, **es si la bonanza de los últimos meses se podrá sostener en el segundo semestre, cuando varios de los factores que hoy juegan a favor podrían desaparecer**. Para empezar, la típica estacionalidad de la exportación agrícola, que suele disminuir en la segunda mitad del año.

El ministro de economía, **Luis Caputo**, sostiene que la caída no será abrupta, dado que el nivel de liquidación de la cosecha sojera es menor a la que se registraba a esta altura del año pasado. Además, **hubo un empuje en el precio** del mercado internacional, lo cual podría incentivar a que las exportaciones se mantuvieran altas.

**El otro gran interrogante es el petróleo**. Los últimos récords de exportación fueron el reflejo de la disparada en el precio del crudo Brent, que en el peor momento del conflicto de **Medio Oriente había sobrepasado los u$s120**. Pero ahora, los analistas del sector creen que la tendencia será a la estabilización en torno de los u$s80 por barril.

No deja de ser un buen precio, pero será difícil que la **exportación de Vaca Muerta siga aportando todos los meses u$s1.500 millones**.

Cuántos dólares compraron los ahorristas en junio 2026

En el plano de la demanda de billetes para el ahorro, tampoco hay motivos para suponer que el futuro será más tranquilo. Lento pero firme, el nivel de compras de dólares por parte de los ahorristas continúe creciendo mes a mes.

**En junio, un millón y medio de personas compraron u$s2.443 millones en los bancos. Si se restan las ventas realizadas por particulares, el saldo neto queda en u$s2.015 millones**. **Una cifra mayor a la de mayo, que a su vez había sido mayor a la de abril**.

Además, hubo giros de divisas sin fines específicos -principalmente, ahorros o compras de activos en el exterior- por u$s430 millones.

Como siempre, el Banco Central se encarga de aclarar que, de todos los dólares que compraron los ahorristas, la mayor porción -u$s800 millones- **quedó depositada en el sistema bancario**, mientras que **unos u$s700 millones** se destinó al pago de gastos con tarjeta de crédito realizado por turistas argentinos en el exterior.

Eso deja como saldo que el incremento de la posición de activos externos -lo que popularmente se denomina **»fuga de capitales»**- fue de **u$s500 millones**.

**Son cifras que no despiertan alarma cuando se las compara con los momentos de dolarización masiva, como los previos a la elección legislativa del año pasado**. En ese entonces, la demanda de los ahorristas era más del doble de la que se registra actualmente.

¿Los dólares se quedan en los bancos?

El problema es que, por más que el gobierno destaque la fortaleza del BCRA -que compró u$s2.162 millones en julio y lleva acumulados u$s13.327 millones en lo que va del año-, hay una expectativa de que **el público tienda a una dolarización creciente**.

Para los economistas, es un fenómeno **inevitable ante la proximidad de elecciones** presidenciales, porque la compra de divisas sigue siendo la conducta defensiva ante el riesgo de que haya un retroceso en la agenda de reformas liberales.

**El hecho que sigue festejando el gobierno es que, si bien no ha cesado el apetito dolarizador de los ahorristas argentinos, se observa una tendencia creciente a abandonar «el colchón» y volver a confiar en los bancos**.

Para Caputo, que desde su asunción viene intentando la «dolarización endógena» -a la que intenta ayudar con **el régimen de «presunción de inocencia fiscal»**-, esto supone un cambio importante, dado que los dólares que no ingresan al sistema no inciden en la economía, o lo hacen de modo marginal.

En cambio, el dinero que queda en el sistema bancario puede ser aplicado a créditos y, también, **al fondeo del propio Tesoro**, que colocó tres bonos para financiarse con inversores locales a una tasa de interés mucho más barata que la que le pedían los fondos de inversión del exterior.

En resumen, el balance cambiario muestra un panorama positivo en cuanto a la entrada de dólares en la economía argentina, sin embargo, existen dudas sobre su sostenibilidad a medida que avance el año. A pesar de los desafíos que se presentan, el gobierno celebra la tendencia a la dolarización endógena y la confianza creciente de los ahorristas en el sistema bancario.

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