La controversia en torno a la industria textil argentina
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha generado polémica recientemente con sus declaraciones sobre la industria textil argentina. En una entrevista televisiva, Caputo afirmó que compra ropa de industria nacional porque considera que es «un robo». Sus palabras han desatado reacciones encontradas en el sector empresarial textil del país.
Empresarios que reconocen la situación
En medio de la controversia, el empresario Marcelo Fernández, titular de la empresa Cierres LYN S.A., reconoció que los precios en el sector habían aumentado un 11% desde el 2023. En una entrevista en TN, Fernández hizo un mea culpa y admitió que el empresariado nacional, no solo el sector textil, había estado «caro».
«Estábamos caros porque teníamos inflación y trasladábamos esos costos y algo más a los precios. Competíamos con importaciones desleales debido a las restricciones del pasado», señaló Fernández.
Reacciones de otros empresarios textiles
No todos los empresarios textiles reaccionaron de manera positiva a las declaraciones de Caputo. Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), criticó al ministro y lo tildó de parte de una «casta» que elude resolver los problemas de fondo. Por su parte, Sergio Colatti, dueño de This Week jeans, llamó a Caputo «payaso» y lo acusó de desconocer la realidad de los talleristas del interior del país.
«Caputo no está interpretando qué es lo importante de la economía. Sus comentarios sobre la ‘ropa cara’ son vergonzosos y simplistas», expresó Guillermo Fasano, presidente de la Cámara Textil Mar del Plata.
Un panorama diverso en la industria textil
En medio de estas discusiones, Juan Pazo, ex titular de ARCA y CEO de «Las Blondas», ha mantenido silencio. Con una trayectoria que abarca diferentes aspectos de la industria textil, Pazo se encuentra en una posición privilegiada para comprender las complejidades del sector.
La polémica entre el Gobierno y la industria textil argentina refleja las tensiones y desafíos que enfrenta el sector en el país. Mientras algunos empresarios reconocen la necesidad de ajustar precios y competir de manera más justa, otros critican las posturas simplistas y alejadas de la realidad de las autoridades.
En definitiva, la industria textil argentina se encuentra en un momento de transformación y debate, donde es necesario encontrar un equilibrio entre la competitividad, la rentabilidad y el acceso equitativo al mercado.
