Cartas de lectores: Carrera docente

La carrera docente en Tucumán peligra. El Ministro de Educación inicia su octavo, y posiblemente último año en el cargo, sin precisar antecedentes y concurso de oposición para cubrir vacantes en cargos directivos y de supervisión. La Ley de Educación Nacional, art. 67, inciso k y el Estatuto Docente consagran este derecho. En el nivel de Primaria, el último concurso de antecedentes y oposición para cargos directivos fue en 2015. A la fecha, los directores titulares representan menos del 10% de un total de 630 escuelas públicas. No ha habido una competencia para supervisores docentes desde 2009 y actualmente menos del 5 % son titulares y están listos para jubilarse. Anticipo de jubilaciones. ¿Qué pasará cuando no haya directores titulares para acceder a los puestos de supervisión? Por la inexistencia de registro, se dará una situación similar a la de los adultos, nombramientos “a mano” y/o justificados por falta de solicitantes regulares. Si no hay concurso de oposición, no habrá titulares. Hay formas sutiles de quebrantar y saltarse las leyes para disponer «a voluntad» de funciones tan significativas para la mejora de la calidad educativa. En octubre de 2022, mediante Resolución Ministerial, se convocó a concurso de antecedentes y oposición para la cobertura de cargos de Director/Rector de Nivel Superior. No se ha materializado. Entre las irregularidades de esta convocatoria, se encuentra la aceptación de que puedan concursar los profesores que no sean titulares en los grados inferiores por incumplimiento reiterado, año tras año, de los concursos de admisión a la docencia. En el nivel secundario, antes de la pandemia y después, anunció la permanencia de docentes por miles. Anuncios y nada más. Incluso el número de escuelas primarias de jornada única que se incorporaron a la jornada extendida fue desigual. La lista de colegios de la Resol. 2196/5 (MEd) es 166 en julio y 350 en septiembre. Nada que ver con las declaraciones a este diario el 30 de junio de 2022. Se contabilizaron dentro de las 630 escuelas públicas, las de tiempo completo que ya existían. Sin concursos no se puede esperar calidad. Sin competencias, la carrera docente peligra y los más interesados ​​aún no se dan cuenta.