Las ronchas provocadas por la polilla negra son un problema recurrente en varios barrios de la zona norte de Buenos Aires durante el verano. Esta mariposa libera pelitos microscópicos que causan reacciones alérgicas en la piel de quienes entran en contacto con ellos. La dermatóloga Luciana Acosta explica que estos pelitos son urticantes y pueden generar enrojecimiento, picazón intensa y otras molestias cutáneas que pueden durar entre 7 y 14 días. La intensidad de la reacción alérgica varía según la persona y su exposición al insecto.
Ante la presencia de síntomas leves, se recomienda lavar la zona afectada con agua fría y consultar en un centro de salud para recibir tratamiento tópico u oral. En casos de reacciones graves o dificultad para respirar, es fundamental acudir de emergencia a un centro de salud para recibir atención especializada. La prevención es clave para evitar el contacto con las polillas negras, como no encender luces en el jardín durante la noche o evitar dejar la ropa colgada afuera.
Es importante tener en cuenta que el problema de las reacciones alérgicas causadas por la polilla negra ha ido en aumento en zonas como Escobar, Pilar y Tigre, donde antes no era tan común. La presencia masiva de estos insectos durante el verano ha generado preocupación en la comunidad, pero siguiendo las recomendaciones de los especialistas y evitando el contacto directo con las mariposas, es posible reducir el riesgo de sufrir estas molestias cutáneas.
En resumen, la polilla negra y sus pelitos urticantes han generado un desafío para los habitantes de la zona norte de Buenos Aires durante el verano. Mantener la calma, seguir las indicaciones de los profesionales de la salud y tomar medidas preventivas son clave para evitar reacciones alérgicas y disfrutar de esta época del año sin contratiempos.
