Templo mormón y la polémica en Buenos Aires
A una semana de que la Justicia porteña le diera luz verde a la construcción de un templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocidos popularmente como mormones, en la manzana junto al convento de Santa Catalina de Siena, desde esta semana se sumó un elemento más a la situación polémica del terreno, que ya tiene varios capítulos escritos.
Desde el lunes, el sitio histórico está cerrado porque desde la dirección sostienen que las obras para peatonalizar la calle Viamonte provocaron nuevos daños en el edificio.
Fuentes del Gobierno porteño sostuvieron que se tomaron recaudos en la zona y que en las cercanías del convento no se trabajó con máquinas de excavación y se hizo trabajo manual para preservar las estructuras.
Según enumeró el padre Antico, dentro del templo se constataron grietas en la pared del presbiterio, en el techo del altar y en algunas columnas.
La polémica por el templo mormón
De acuerdo a lo expuesto en el comunicado firmado por Antico, «esta situación crítica se suma a la reciente y polémica decisión de la Justicia porteña, que revocó una medida cautelar y autorizó la construcción de un templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, de 38 metros de altura, en el terreno lindero al monasterio».
El fallo de la semana pasada había suspendido la cautelar contra una medida que reconocía la «viabilidad» para la futura construcción del templo, que se dictó a través de un organismo que se llama Dirección General de Interpretación Urbanística, DGIUr, a cargo de la interpretación y aplicación del Código Urbanístico.
Historia, patrimonio y polémicas
Organizaciones defensoras del patrimonio como Basta de demoler vienen expresando hace años su postura sobre el predio y sostienen que el proyecto de los mormones «transgrede las normas del Área de Protección Histórica», que se encuentra dentro del APH 51-Catedral al Norte.
El de Santa Catalina fue el primer convento de monjas de Buenos Aires. La manzana está delimitada por las calles San Martín, Viamonte, Reconquista y avenida Córdoba; originalmente, todo pertenecía a esta comunidad católica, que se asentó en el lugar en 1745.
Pero las polémicas comenzaron en las décadas del 60′ y el 70′, cuando se produjo un quiebre para esta manzana: las funciones del convento se mudaron y 3/4 partes de las tierras se vendieron.
Conclusión
La situación del templo mormón en Buenos Aires sigue generando controversia y debate entre las autoridades gubernamentales, religiosas y la comunidad en general. Es importante realizar una evaluación técnica exhaustiva de los daños en el terreno para determinar el impacto de las obras en el entorno histórico. La protección del patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad debe ser una prioridad en cualquier proyecto de desarrollo urbano.
