En Parque Patricios, en el sur de la Ciudad, el ciclo lectivo 2026 comenzó con un acto que tuvo algo distinto. Además de la bandera argentina y el himno, en el patio resonaron palabras en mandarín. No fue un gesto simbólico ni una traducción protocolar: es la lengua en la que, todos los días, se enseña matemática, ciencias, literatura y arte. Allí funciona la Escuela Bilingüe Argentino-China, la única institución pública de Argentina e Iberoamérica con un modelo de inmersión dual recíproca en español y chino mandarín.
La institución, creada en 2014 a partir de un convenio entre el Ministerio de Educación porteño y la Comisión de Educación de Beijing, abrió primero el nivel inicial y al año siguiente sumó el primario. En 2021 egresó su primera promoción completa. Hoy reúne a 373 estudiantes —336 en primaria y 37 en inicial— y sostiene una propuesta pedagógica que divide en partes iguales el tiempo y los contenidos en ambas lenguas.
El acto de inicio del ciclo 2026 reflejó esa identidad. El director, Fabio Velázquez, presentó a los equipos docentes organizados en parejas pedagógicas: 28 maestros de grado, mitad hispanohablantes y mitad sinohablantes, que trabajan en conjunto dentro del aula. “No se traduce la clase. Es un docente y una lengua. Si se aborda el circuito del agua, se enseña en ambos idiomas; si se estudia una novela, se trabaja con materiales específicos en cada lengua”, explicó ante las familias.
Cada sección tiene dos maestros permanentes. La planificación es compartida y simultánea: mientras uno desarrolla contenidos en español, el otro lo hace en mandarín, articulando enfoques y actividades. El modelo busca equilibrio entre hablantes nativos de ambos idiomas; en algunos grados se acerca al 50%-50%, aunque en la mayoría predominan estudiantes hispanohablantes. El inglés se suma como tercera lengua.
En las aulas, el bilingüismo no es decorativo. Las paredes exhiben alfabetos en español y caracteres chinos; los carteles de rutina alternan ambos sistemas de escritura. Las metodologías priorizan el juego, la música, los cuentos y proyectos que integran tradiciones argentinas y chinas. “El chico está jugando en español y se da vuelta y sigue jugando en chino sin notarlo”, señaló Velázquez. La incorporación temprana —desde salas de 4 y 5 años— es parte de la apuesta por un desarrollo lingüístico y académico sostenido.
Este miércoles, más de 300 mil alumnos de Inicial y primaria volvieron a clases en 1.700 escuelas en la Ciudad. El acto inaugural que encabezó el jefe de Gobierno, Jorge Macri, se realizó en una escuela modelo bilingüe y de tecnología recién terminada en Barracas, en el barrio Estación Buenos Aires.
La novedad saliente de este año es la integración de la herramienta de Inteligencia Artificial en las escuelas públicas de Primaria. Según se informó, el objetivo es «explorar, crear, investigar y aprender de manera acompañada, y promover habilidades de pensamiento crítico, resolución de problemas y uso responsable de la tecnología».