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Cómo protegerse de las estafas en alquileres vacacionales: la amenaza de la inteligencia artificial

Cómo protegerse de las estafas en alquileres vacacionales: la amenaza de la inteligencia artificial

Tecnologías de la información y la comunicación: una herramienta de doble filo

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) avanzan a pasos agigantados y, aunque nos facilita la vida en muchos aspectos, también abre puertas para quienes tienen intenciones delictivas. Si alguna vez pensaste que tenías buen ojo para detectar una estafa al navegar por la web, es momento de que lo reconsideres.

Hoy, los delincuentes digitales usan inteligencia artificial (IA) para crear imágenes de propiedades que parecen sacadas de una revista de arquitectura, pero que en realidad no existen. Y lo peor es que la mayoría caemos en la trampa.

Un estudio realizado por la plataforma de hospedajes Airbnb con la consultora Ipsos arroja datos que deberían encender las alarmas. Casi siete de cada diez adultos encuestados en la Argentina no pudieron diferenciar entre una fotografía real de un alojamiento y una creada artificialmente. Estamos ante una sofisticación técnica que hace que el engaño pase desapercibido incluso para los usuarios más experimentados.

La sensación de seguridad digital que muchos creemos tener se desmorona frente a nuevas herramientas. Según los datos del estudio que desde Airbnb compartieron con iProfesional, el 82% de los encuestados sostuvo que las estafas actuales son mucho más creíbles que hace apenas unos años. Además, más de la mitad, un 62%, admitió que la inteligencia artificial complicó muchísimo la tarea de identificar cuando alguien nos quiere engañar.

La trampa de querer ahorrar a toda costa en vacaciones

El deseo de cuidar el bolsillo es el motor principal de muchas de nuestras decisiones de consumo. En tiempos de presupuestos ajustados, las vacaciones suelen ser un terreno donde buscamos ofertas irresistibles. Lamentablemente, esa necesidad de ahorro es lo que los estafadores buscan explotar. Cerca del 70% de los encuestados admitió que intenta recortar gastos para sus próximos viajes. Y es ahí donde el riesgo escala.

La mitad de los encuestados para el estudio, que fue realizado entre noviembre y diciembre de 2025 en una muestra de 1.000 adultos residentes en la Argentina, reconoció que pagaría mediante transferencia bancaria si eso significara acceder a un descuento tentador.

Aquí radica uno de los problemas más graves, ya que las transferencias directas son el método favorito de los delincuentes al no contar con ningún tipo de protección ni mecanismo de devolución ante un fraude. Si la propiedad no existe o si el supuesto anfitrión desaparece después de recibir el dinero, es casi imposible recuperar esos fondos.

Redes sociales y la influencia que puede salir muy cara

Planificar las vacaciones es un proceso que hoy ocurre mayoritariamente en el mundo digital. El 46% de los encuestados utiliza redes sociales para buscar su próximo destino o alojamiento. El problema surge cuando la línea entre la recomendación genuina y la estafa se vuelve borrosa.

Existe un fenómeno particular: el 22% de los viajeros es mucho más propenso a realizar una reserva si ve que la opción fue promocionada por una celebridad o un influencer. Esto crea un falso sentido de legitimidad. Pensamos que, porque alguien con muchos seguidores lo muestra, la opción es segura.

Sin embargo, los estafadores saben cómo usar estas dinámicas a su favor, pagando por publicidad o hackeando cuentas para aprovechar la confianza que los seguidores depositan en esos perfiles. La recomendación de un famoso no es un certificado de seguridad ni una garantía de que la propiedad existe realmente.

La importancia de la educación en entornos digitales

Ante este panorama, la solución no es dejar de viajar ni dejar de usar Internet, sino aprender a habitar estos espacios con mayor conocimiento. Airbnb colabora con Faro Digital, una organización que lleva más de una década dedicada a promover el pensamiento crítico y el uso responsable de la tecnología.

Julia D’Amore Bajos, responsable de cooperación internacional y líder de proyectos de Faro Digital, explicó que el desafío va más allá de la tecnología. Según su visión, la clave está en construir una cultura del cuidado. En un entorno digital donde todo es rápido y nuestra atención está fragmentada, la compulsividad del clic nos vuelve blancos fáciles. La experta sostiene que prevenir fraudes implica entender cómo funcionan estos entornos, estar atentos a las señales de alerta y no tomar decisiones apresuradas.

Para D’Amore Bajos, los territorios digitales nos exigen dejar de ser solo usuarios pasivos para convertirnos en ciudadanos críticos. Planificar unas vacaciones, al igual que cualquier otra actividad online, requiere pausa, atención y una mirada atenta sobre dónde ponemos nuestra confianza y nuestro dinero. La inteligencia artificial no solo hace más creíbles los engaños, sino que nos obliga a elevar nuestra guardia y a no dar nada por sentado.

Cómo protegerse sin caer en la paranoia

Si bien el escenario parece oscuro, existen pautas concretas para reducir las chances de ser víctimas de un fraude. La primera regla de oro es evitar cualquier enlace que llegue de forma inesperada. Ya sea por WhatsApp, por mail o por mensaje directo en redes sociales, si no fuiste vos quien inició la búsqueda en la plataforma oficial, desconfía. Lo más recomendable es escribir la dirección de la web directamente en el navegador o utilizar la aplicación oficial que tengas instalada en tu teléfono móvil.

Otra recomendación vital, y quizás la más importante de todas, es mantener toda la comunicación dentro de la plataforma que estás utilizando. Muchos estafadores intentan mover la conversación rápidamente a otras aplicaciones de mensajería para evitar que los sistemas de seguridad de las plataformas de alojamiento detecten comportamientos inusuales. Si alguien te presiona para salir del chat oficial, esa es la señal de alerta roja más clara que vas a encontrar.

Los pagos deben realizarse siempre a través de los sistemas seguros de la plataforma. Nunca aceptes realizar transferencias bancarias directas, ni entregar datos de tu tarjeta de crédito por teléfono o por fuera de los entornos protegidos. Si un anfitrión te pide un pago por fuera, es porque está intentando evadir los mecanismos de protección al consumidor que ofrecen los sitios confiables.

Además, es fundamental informarse sobre las coberturas que incluyen los servicios. Muchas plataformas cuentan con sistemas de protección ante problemas graves, como cuando el alojamiento no es lo que se prometió o cuando el anfitrión no aparece. Conocer estos derechos ayuda a actuar correctamente ante un imprevisto.

Por último, si te encontrás con algo sospechoso, no dudes en reportarlo. Si es una situación de emergencia real durante un viaje, contacta a las autoridades locales. Si es una irregularidad en la plataforma, utiliza los canales de atención que funcionan las 24 horas para dar aviso y prevenir que otros usuarios caigan en la misma trampa. La seguridad digital es un esfuerzo compartido que comienza con el sentido común de cada uno de nosotros.

Resumen

En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, la seguridad digital se vuelve una preocupación cada vez más relevante. La inteligencia artificial ha permitido a los estafadores crear engaños cada vez más sofisticados, poniendo en riesgo a los usuarios que buscan ahorrar en sus vacaciones. Es fundamental mantenerse alerta, educarse sobre los riesgos y protegerse siguiendo pautas de seguridad concretas. La prevención y la prudencia son las mejores armas para evitar caer en las trampas digitales.

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