">

Compra de submarinos en Argentina: ¿En qué quedó?

Compra de submarinos en Argentina: ¿En qué quedó?

El Gobierno argentino acelera la llegada de más cazas F-16

Dispuesto a hacer del rearme una de sus políticas de mayor sostenimiento y exposición, el Gobierno aceleró la marcha para adelantar la llegada de otros 6 cazas F-16, del total de 24 aeronaves adquiridas a Dinamarca. En diciembre pasado, una flotilla integrada por media docena de esos aparatos de combate aterrizó en el Área Material Río Cuarto, y para el mismo mes pero de este año se esperaba el arribo de una dotación similar. Con la mira puesta en reforzar las novedades en el ámbito militar, ahora la cartera de Defensa busca anticipar al menos un trimestre la entrega establecida con el país europeo. Pero semejante esfuerzo, que de entrada demandó desembolsos por u$s350 millones, puso en el freezer a otras incorporaciones que se habían anunciado para las Fuerzas Armadas.

La posibilidad de comprar los submarinos que opera Italia

Es en esa línea que, dado el vínculo cercano que el presidente Javier Milei mantiene con Giorgia Meloni, la primera ministra italiana, se incrementaron las versiones que dan cuenta de un intento argentino por hacerse con sumergibles operados por ese país.

En concreto, y en virtud de que Italia tiene programado hacerse con submarinos U212 A de origen alemán, el Gobierno podría negociar la compra de un remanente de los sumergibles clase Sauro que aún forman parte de la marina de Italia.

«Los Sauro, en sus versiones más recientes, no son plataformas costeras ni obsoletas en sentido estricto. Se trata de submarinos oceánicos de tamaño medio, con autonomía suficiente para misiones prolongadas y capacidades plenamente compatibles con operaciones en escenarios como el Atlántico Sur», detallan plataformas especializadas como Pucará.

«Su tecnología, basada en sistemas convencionales sin propulsión independiente de aire, presenta además una ventaja no menor para una marina en fase de reconstrucción: simplicidad relativa en mantenimiento, menor complejidad logística y una curva de aprendizaje más accesible», añade la misma fuente.

Otros sitios del mismo tenor especifican que Italia mantiene operativos los submarinos clase Sauro «Salvatore Pelosi» —incorporado en 1988—, «Giuliano Prini» —1989—, «Primo Longobardo» —1993— y «Gianfranco Gazzana Priaroggia» —1995—.

La Libertad Avanza acelera la llegada de más cazas F-16

En paralelo a este escenario, y enfocado en recuperar la capacidad de vigilancia y respuesta aérea militar, el Gobierno evalúa la posibilidad de anticipar el arribo de otra flotilla de cazas F-16.

La Fuerza Aérea Argentina (FAA) recibió un primer grupo de 6 aviones de combate en el transcurso de diciembre de 2025 y la hoja de ruta indicaba que otra media docena aterrizaría en el país durante el mismo mes pero ya de este año.

Dado los avances en términos de entrenamiento brindado a las dotaciones de pilotos nacionales, y la evolución de la infraestructura y la cadena de asistencia técnica establecida para ese sistema de armas, la intención del área de Defensa es anticipar ese arribo cuanto menos un trimestre.

La FAA viene de completar vuelos de prueba en torno al Área Material Río Cuarto, junto a la localidad cordobesa de Las Higueras. Dichas acciones contaron con la asistencia de Top Aces, la firma canadiense que da formación a las tripulaciones locales y que en su momento fue objeto de controversia por el abultado contrato abrochado con el oficialismo —del orden de los 33 millones de dólares—.

Vale mencionar que los primeros submarinos incorporados por la Armada argentina, en torno al año 1933, correspondieron a unidades «Tarantino» construidos por la misma Italia.

En resumen, el Gobierno argentino está acelerando la llegada de más cazas F-16 y explorando la posibilidad de adquirir submarinos clase Sauro operados por Italia, en un intento por fortalecer las capacidades de las Fuerzas Armadas del país.

El arte de la fotografía: capturando momentos para la eternidad

La fotografía es un arte que ha evolucionado a lo largo de los años, desde las cámaras analógicas hasta las digitales, pero su esencia sigue siendo la misma: capturar momentos para la eternidad. A través de una imagen, podemos congelar un instante en el tiempo y revivirlo una y otra vez cada vez que la observamos.

La fotografía nos permite expresar nuestras emociones, contar historias y transmitir mensajes sin necesidad de palabras. Es un medio de comunicación poderoso que trasciende barreras lingüísticas y culturales, conectando a personas de todo el mundo a través de imágenes que hablan por sí solas.

Cada fotografía tiene su propio lenguaje visual, su propia narrativa. El encuadre, la composición, la iluminación y el color son elementos clave que determinan la calidad y el impacto de una imagen. Un buen fotógrafo sabe cómo utilizar estos elementos para transmitir su mensaje de manera efectiva y emocionar a su audiencia.

Pero la fotografía no solo es un arte, también es una poderosa herramienta de documentación y memoria. A lo largo de la historia, las fotografías han sido testigos de momentos trascendentales, desde guerras y revoluciones hasta celebraciones y descubrimientos científicos. Gracias a la fotografía, podemos preservar la memoria de nuestro pasado y transmitirla a las generaciones futuras.

En la era digital, la fotografía se ha democratizado como nunca antes. Cualquiera puede tomar una fotografía con su teléfono móvil y compartirla al instante en redes sociales, convirtiéndose en un creador de contenido visual en tiempo real. Esta accesibilidad ha abierto nuevas posibilidades creativas y ha permitido que la fotografía se convierta en una forma de expresión personal para millones de personas en todo el mundo.

Pero la fotografía va más allá de la instantaneidad y la inmediatez. Detrás de cada imagen hay un proceso creativo y técnico que requiere habilidad, paciencia y dedicación. Un buen fotógrafo no solo sabe cómo manejar una cámara, también tiene un ojo entrenado para encontrar la belleza en lo cotidiano, en lo aparentemente insignificante.

La fotografía nos invita a mirar el mundo con nuevos ojos, a descubrir la magia que se esconde en cada rincón. Nos enseña a apreciar la belleza de lo efímero, de lo fugaz, y a capturarla para siempre en una imagen que perdurará en el tiempo.

En un mundo saturado de imágenes, la fotografía se ha convertido en un medio de expresión cada vez más relevante y poderoso. Nos permite comunicarnos de manera visual, emocionar, inspirar y reflexionar. Nos invita a contemplar la realidad desde diferentes perspectivas y a descubrir la poesía que se esconde en lo ordinario.

Por eso, la fotografía es mucho más que un simple clic de una cámara. Es un arte que nos conecta con nuestra humanidad, que nos invita a mirar más allá de lo evidente y a descubrir la belleza en lo cotidiano. Es una forma de expresión que nos permite compartir nuestra visión del mundo con los demás y dejar una huella indeleble en la memoria colectiva.

En definitiva, la fotografía es un regalo para los sentidos, una ventana a la creatividad y una herramienta para explorar el mundo que nos rodea. A través de una imagen, podemos congelar un instante en el tiempo y capturar la esencia de un momento para la eternidad.

Salir de la versión móvil