La justicia de Córdoba condena a implicados en megafraude de criptomoneda One Coin
La justicia de Córdoba condenó este viernes a 12 personas que fueron la denominada «pata local» del megafraude de la criptomoneda One Coin, un esquema ponzi global nacido de la mano de la empresaria Ruja Ignatova, que lleva casi una década profuga e integra la lista de los más buscados del FBI tras un fraude estimado en 4500 millones de dólares.
La decisión fue tomada por la Cámara 10ª del Crimen de Córdoba tras la confesión de once de los acusados, que acordaron además resarcimientos civiles para los querellantes.
Los condenados recibieron penas de entre tres y nueve años de prisión, y acordaron pagos a los damnificados por 42 millones de pesos y US$ 52.000 entre todos.
Así, fueron condenados el locutor Edgar Moreno (55) a 6 años y 11 meses; Ricardo Beretta (55), 7 años; Alejandro Taylor (54), 9 años; Ariel Eduardo Morasut (47), 6 años y 11 meses; Mariana Noel López (44), 3 años y 10 meses; Manuel Peralta Guevara (65), 8 años; Andrés Matías «Gato» López (42), 6 años y medio; Aldo Javier Leguizamón (57), 3 años en suspenso; Nancy Díaz (66), 3 años en suspenso; Mónica Gabriela Blasco (58), 6 años y 11 meses; Daniel «Pupi» Cornaglia (45), 6 años y medio; y Adolfo Gustavo «Cachorro» Amuchástegui (73), 8 años.
Tres imputados -Taylor, Mariana López y Amuchástegui- no realizaron ningún aporte económico, lo que en el caso de Taylor le valió la pena más alta del grupo (9 años), a pesar de haber reconocido durante el debate tener un patrimonio millonario: durante el juicio señaló que pasó gran parte de su vida viajando y llegó a poseer doce autos de alta gama, incluyendo dos Ferrari y dos Porsche.
La trama de la «reina cripto» Ruja Ignatova
La líder de One Coin es la búlgara Ruja Ignatova, conocida como la reina de las criptomonedas. Graduada de la Universidad de Oxford, nació en Bulgaria y se crió en Alemania, donde desarrolló una exitosa carrera en el sector de las finanzas. Ella, junto a su hermano Konstatin Ignatov Plamenov, lanzaron la moneda digital en 2014. Fue una estafa que golpeó a millones de usuarios por más de $4500 millones de dólares.
Según sostiene la justicia, ella inflaba el precio de la criptomoneda para que parezca que crecía su demanda, pero en verdad no estaba sustentada por ninguna blockchain, la cadena que permite auditar las operaciones y el valor de las criptomonedas.
En sus momentos de gloria, Ignatov y su hermana parecían dos «rockstars» que viajaban por el mundo prometiendo libertad financiera y la posibilidad de hacerse millonario. Querían promoverse como el próximo Bitcoin. En esa época, Ignatov incluso estuvo en Córdoba en julio de 2018, promocionado el negocio que no fue.
La misteriosa desaparición de Ruja Ignatova
Ignatova es una de las diez fugitivas más buscadas por el FBI en la actualidad y sobre ella pesa una recompensa de 5 millones de dólares. Se la vio por última vez en 2017 en Bulgaria, cuando estaba por abordar un vuelo rumbo a Grecia. Para esa altura, la justicia estaba tras sus pasos. Nunca llegó.
En 2022, el periodista de investigación búlgaro Dimitar Stoyanov obtuvo un informe policial que se había encontrado en la casa de un policía búlgaro asesinado, que indicaba que Ignatova había sido asesinada, descuartizada y arrojada al mar por un jefe búlgaro de la mafia que estaba a cargo de su protección.
Sin embargo, por el momento no hay más pistas sobre su paradero ni tampoco de su dinero.
«Es como una delincuente de cuello blanco combinada con una narcotraficante o una mafiosa, y elevado a la enésima potencia», la describió a la BBC Richard Reinhardt, uno de los investigadores norteamericanos que comenzó a buscarla por fraude fiscal.
Conclusión
La condena de los implicados en el megafraude de One Coin en Córdoba pone de manifiesto la complejidad de los esquemas ponzi y la importancia de la regulación en el mundo de las criptomonedas. La historia de Ruja Ignatova, la mente maestra detrás de este engaño, sigue siendo un enigma, con teorías que van desde su fuga hasta su supuesta desaparición. La justicia continúa su búsqueda, mientras los afectados por este fraude buscan justicia y reparación.
