El consumo de carne vacuna en Argentina cae a niveles históricos
Cada argentino come apenas 47,3 kilos al año, el nivel más bajo de las últimas dos décadas. Según datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), se ha registrado una caída del 2,5% en el consumo interanual, lo que representa una reducción de 1,2 kilos por persona en el último año. Esta disminución ha llevado el consumo de carne vacuna a niveles significativamente inferiores a los de años anteriores, llegando a una diferencia de 21 kilos menos por habitante en comparación con el pico alcanzado en 2008.
La producción se derrumba y afecta al mercado interno
En los primeros meses del año, la producción de carne vacuna ha experimentado una caída del 9,1% interanual, lo que se traduce en 45,5 mil toneladas menos en faena. Esta disminución en la oferta ha impactado directamente en el mercado interno, provocando aumentos generalizados en los precios de todos los cortes de carne. La combinación de factores climáticos y decisiones productivas ha contribuido a esta situación, generando un escenario de menor disponibilidad de carne en los mostradores y precios en constante alza.
Incremento de precios y variación en el consumo
En febrero, los precios de la carne aumentaron un 7,0% mensual, siendo los cortes vacunos los más afectados con un incremento promedio del 7,4%. Destacan subas en cortes como la paleta (8,1%), cuadril y nalga (cercanos al 8%), carne picada común (7,1%) y asado (5,7%). Estos aumentos han llevado a que cortes como el asado alcancen los $16.852 por kilo, impactando directamente en el bolsillo de los consumidores.
Impacto de la sequía en la oferta y la recuperación del sector ganadero
La sequía registrada entre 2022 y 2023 ha tenido un efecto prolongado en el sector ganadero argentino. La falta de pasturas obligó a los productores a liquidar hacienda en masa, lo que resultó en una reducción del stock ganadero y, consecuentemente, en una menor disponibilidad de carne en el mercado. Si bien se ha iniciado un proceso de retención de hacienda para recomponer el rodeo, se estima que la recuperación del stock podría demorar entre dos y tres años, manteniendo la oferta condicionada y los precios al alza.
Cambios en los hábitos de consumo y reconfiguración de la dieta en Argentina
Ante el incremento de los precios de la carne vacuna, los argentinos han modificado sus hábitos de consumo, favoreciendo a otras proteínas como el pollo y el cerdo. El pollo ha alcanzado un consumo cercano a la carne vacuna, mientras que la carne porcina ha ido ganando terreno en los últimos años. El consumo total de carnes, incluyendo vacuna, aviar y porcina, se sitúa en 116,5 kilos por habitante en 2025, reflejando una reconfiguración en la canasta de proteínas consumidas en el país.
Resumen
El consumo de carne vacuna en Argentina ha alcanzado su nivel más bajo en las últimas dos décadas, con cada argentino comiendo apenas 47,3 kilos al año. La caída en la producción, los incrementos en los precios y la recuperación lenta del sector ganadero han impactado en la disponibilidad y accesibilidad de la carne en el mercado interno. Esto ha llevado a cambios en los hábitos de consumo de la población, favoreciendo a otras proteínas como el pollo y el cerdo. La reconfiguración en la dieta de los argentinos refleja un escenario de variación en la oferta y precios de las carnes, con la carne vacuna dejando de ser la proteína dominante en la mesa de los argentinos.
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