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Costo del crédito en Argentina: tarifas y tasas vigentes

Costo del crédito en Argentina: tarifas y tasas vigentes

Tasas y morosidad: cuál es la «culpable»

El sistema financiero atraviesa un nivel de tensión que no se veía desde la crisis de 2019: las tasas de interés de los créditos personales llegan a superar, en algunos casos, el 300% de costo anual. A la par, se observan elevados niveles de morosidad, que en los bancos rozan el 9% y en algunas billeteras virtuales alcanzan hasta el 27% de su cartera.

En este contexto, los analistas de la City buscan explicar la dinámica entre dos variables clave que hoy definen el mercado del crédito: tasas y morosidad. La pregunta es directa: ¿las tasas elevadas impulsan la mora o la mora es consecuencia de tasas tan altas?

Por ejemplo, en el universo fintech se registran más de 6 millones de deudores, de los cuales la mitad son trabajadores informales. Allí, uno de cada cuatro (25%) presenta dificultades para cumplir con sus pagos y se encuentra en situación de mora.

En el sistema bancario y en el mundo fintech, la Tasa Nominal Anual (TNA) de los créditos se ubica, en promedio, entre el 115% y el 120%. Esto se traduce en un Costo Financiero Total (CFT) que, en la mayoría de los casos, supera el 200% anual y puede llegar incluso al 300% en algunas aplicaciones.

Otros factores que inciden en tasas y morosidad

Además del nivel de tasas, hay otros elementos que ayudan a explicar la suba de la morosidad. Entre ellos, el desfasaje entre salarios e inflación y el aumento de costos que encarecen las cuotas.

«En general, quien toma un crédito —sobre todo en el sector no bancario— mira la cuota, no la tasa. No sabe qué tasa está convalidando, sino si puede pagar o no ese compromiso mensual», explica Sebastián Menescaldi, economista y director asociado de Eco Go.

Según detalla, en la mora también inciden «la caída de los ingresos reales y el aumento de precios relativos, como servicios y salud. Esto reduce el excedente disponible y obliga a priorizar gastos básicos por sobre el pago de deudas. A su vez, las tasas elevadas en el sector no bancario reflejan costos operativos específicos —como originación y cobranza— y el mayor riesgo intrínseco del segmento».

Conclusiones

En este escenario de altas tasas de interés y elevada morosidad, queda claro que la relación entre ambos factores es compleja y multifacética. Las tasas elevadas pueden ser tanto causa como consecuencia de la morosidad, dependiendo del segmento de deudores y de las condiciones macroeconómicas del momento.

Es importante considerar no solo las tasas de interés, sino también los ingresos reales de los deudores, el nivel de inflación, la política monetaria y la oferta de liquidez en el mercado. Todos estos elementos interactúan para generar un ambiente crediticio tenso y con altos niveles de incumplimiento de pagos.

En última instancia, tanto entidades financieras como deudores deben buscar un equilibrio entre tasas accesibles y capacidad de pago, para evitar que la morosidad siga en aumento y se profundice la crisis crediticia en el sistema financiero.

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